La comunidad universitaria se moviliza este martes en una nueva Marcha Federal Universitaria, la cuarta desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. La convocatoria tiene su acto central esta tarde en Plaza de Mayo y reúne a rectores, docentes, estudiantes, gremios y organizaciones políticas bajo una consigna común: defender la universidad pública y reclamar mayor financiamiento para el sistema educativo.
Mientras los organizadores anticipan una convocatoria masiva, el Gobierno nacional confirma la aplicación del protocolo antipiquetes para mantener liberada la circulación en el centro porteño. Desde el Ministerio de Seguridad despliegan un operativo especial en accesos y calles clave de la Ciudad de Buenos Aires.
La protesta también se replica en distintos puntos del país y tiene como eje el rechazo al ajuste sobre las universidades nacionales, la ciencia y el sistema de investigación.

En San Fernando del Valle de Catamarca, docentes, estudiantes y trabajadores universitarios también se concentran para acompañar la jornada federal de protesta. La movilización local cuenta con la participación de sectores vinculados a la Universidad Nacional de Catamarca, gremios docentes y agrupaciones estudiantiles, que reclaman por el deterioro salarial, la reducción presupuestaria y las dificultades que atraviesan las universidades públicas para sostener su funcionamiento.
El conflicto entre el Ejecutivo y las universidades atraviesa meses de tensión y suma capítulos políticos y judiciales. La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso en agosto de 2025, fue vetada por Milei y luego ratificada por el Parlamento en octubre. Sin embargo, el Gobierno suspendió su aplicación mediante un decreto al sostener que comprometía el equilibrio fiscal.
La decisión derivó en presentaciones judiciales que terminaron llegando a la Corte Suprema. A fines de diciembre, la Justicia ordenó aplicar la norma, aunque el Ejecutivo apeló el fallo y más tarde impulsó en el Congreso un proyecto para modificar la ley.
En ese contexto, el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, cuestiona la postura oficial y asegura que ya no quedan instancias de diálogo sin respuesta. “Conseguís que se vote una ley, el Gobierno la veta; conseguís una mayoría para rechazar el veto; conseguís fallos judiciales y aun así no cumplen”, resume.
Las universidades nacionales advierten que el recorte presupuestario afecta el funcionamiento cotidiano de las facultades, las investigaciones científicas, las becas estudiantiles y los programas de extensión. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el presupuesto universitario pierde un 32,5% de su valor real entre 2023 y 2025, mientras docentes y no docentes también sufren una fuerte caída del poder adquisitivo.
La movilización cuenta además con el respaldo de centrales sindicales y gremios de distintos sectores, entre ellos la CGT, las CTA, ATE, Conadu, Conadu Histórica, la UOM, Aceiteros, Satsaid y sindicatos aeronáuticos.
“El Gobierno quiere destruir la universidad pública y tenemos que evitarlo”, afirma Rodolfo Aguiar, titular de Asociación Trabajadores del Estado.





