Irán endureció su postura frente a Estados Unidos y lanzó una amenaza militar

El gobierno de Irán respondió oficialmente a la propuesta presentada por Estados Unidos para avanzar hacia un acuerdo de paz y un eventual cese de hostilidades, aunque el mensaje enviado desde Teherán estuvo acompañado por fuertes advertencias militares y un endurecimiento del discurso contra Washington.

La respuesta iraní fue enviada a través de mediadores paquistaníes, en el marco de las negociaciones que buscan frenar la crisis abierta tras meses de tensión militar y enfrentamientos en el estrecho de Ormuz. Según medios estatales iraníes, el gobierno persa dejó en claro que las conversaciones deben enfocarse primero en el fin de las hostilidades y no en restricciones inmediatas sobre su programa nuclear.

En paralelo, altos funcionarios iraníes elevaron el tono y advirtieron que “la moderación ha terminado”, además de señalar que Teherán responderá con dureza ante cualquier nueva ofensiva militar estadounidense o israelí. Desde el entorno del gobierno iraní sostienen que Washington presentó exigencias “maximalistas” y alejadas de la realidad política y militar de la región.

La propuesta estadounidense incluiría un esquema de tregua temporal, reapertura gradual del estrecho de Ormuz y futuras negociaciones sobre el programa nuclear iraní. A cambio, Estados Unidos analizaría flexibilizar parte de las sanciones económicas y reducir restricciones marítimas impuestas sobre puertos iraníes.

Sin embargo, Irán rechazó discutir por ahora limitaciones sobre enriquecimiento de uranio y también evitó incluir negociaciones sobre su programa misilístico. La prioridad planteada por Teherán apunta a obtener garantías de seguridad, el levantamiento parcial de sanciones y el fin de operaciones militares en la región.

Mientras continúan las conversaciones diplomáticas, el clima militar sigue siendo extremadamente delicado. Durante los últimos días se registraron nuevos incidentes navales y acusaciones cruzadas entre ambos países sobre ataques y maniobras militares en el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del mundo para el transporte de petróleo.

El presidente estadounidense Donald Trump calificó la respuesta iraní como “totalmente inaceptable” y acusó a Teherán de “jugar con Estados Unidos y el resto del mundo”. Aun así, desde la Casa Blanca afirmaron que continuarán los esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada bélica en Medio Oriente.