El consumo de leche continúa mostrando una caída en Argentina mientras crece la presencia de sustitutos lácteos más económicos, impulsados principalmente por el impacto de la situación económica sobre el poder de compra de los hogares.
De acuerdo con datos del sector, muchas familias comenzaron a reemplazar productos lácteos tradicionales por alternativas de menor costo para reducir gastos en alimentos. Esta tendencia se refleja tanto en el consumo de leche fluida como en otros productos derivados.
Según especialistas consultados, la disminución del consumo está relacionada con la pérdida de poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de compra registrados durante los últimos meses. Frente a este escenario, aumentó la demanda de productos sustitutos que ofrecen precios más accesibles para los consumidores.
Desde la industria señalaron que la situación también afecta a la cadena productiva, ya que la caída en las ventas repercute en distintos sectores vinculados a la producción y comercialización de lácteos.
Mientras tanto, el mercado continúa adaptándose a las nuevas condiciones de consumo, con una mayor presencia de productos alternativos que buscan captar a los consumidores que priorizan el precio al momento de realizar sus compras.





