La movilización convocada este jueves frente al Congreso Nacional en rechazo al proyecto de ley impulsado por el Gobierno derivó en momentos de tensión cuando se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de las fuerzas de seguridad, que utilizaron carros hidrantes, gases lacrimógenos y gas pimienta para dispersar a quienes intentaban acercarse al vallado del Palacio Legislativo.
Mientras el Senado debatía la iniciativa denominada por el Ejecutivo como “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, miles de personas se concentraron en las inmediaciones del Congreso para expresar su rechazo a distintos aspectos del proyecto. Aunque el oficialismo retiró del texto el capítulo referido a la reforma de la Ley de Tierras por falta de respaldo legislativo, mantuvo el tratamiento del resto de la propuesta.
La Policía reprime con hidrantes a las miles de personas que siguen llegando al Congreso para movilizarse contra la Ley de Tierras pic.twitter.com/oh4q4O8uK1
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) August 6, 2026
La protesta reunió a organizaciones sindicales, movimientos sociales y agrupaciones políticas de distintos sectores. Participaron autoconvocados, la CGT, las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones piqueteras y espacios vinculados al peronismo y la izquierda.
El momento de mayor tensión se registró alrededor de las 17, cuando un grupo de manifestantes avanzó hacia el vallado de seguridad instalado frente al Congreso. En respuesta, las fuerzas federales desplegaron el protocolo antipiquetes y utilizaron camiones hidrantes, además de gas pimienta y gases lacrimógenos, para contener el avance y despejar la zona.
Desde las primeras horas de la jornada, el operativo de seguridad había restringido la circulación en un amplio perímetro comprendido por las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy, Pueyrredón y 9 de Julio, con mayores cortes sobre Hipólito Yrigoyen, Callao, Entre Ríos y Rivadavia.
La principal consigna de la movilización fue “La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja”, en rechazo a la reforma de la Ley de Tierras, que finalmente quedó excluida del proyecto en debate. No obstante, los organizadores mantuvieron la convocatoria para expresar su oposición a la iniciativa oficial en su conjunto.
Además de la manifestación en la Ciudad de Buenos Aires, se realizaron protestas en distintos puntos del país. Hubo concentraciones en ciudades como La Plata, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Salta, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Bariloche, Comodoro Rivadavia, Ushuaia y Posadas, entre otras, en una jornada de alcance federal.





