La Justicia le concedió la prisión domiciliaria al ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, quien cumple una condena por la tragedia ferroviaria de Once. De esta manera, dejará el penal de Ezeiza y continuará detenido en su domicilio.
La decisión fue tomada por la Cámara Federal de Casación Penal, que consideró que el estado de salud del ex funcionario no puede ser atendido de manera adecuada en el ámbito carcelario. Entre los argumentos, los jueces tuvieron en cuenta el infarto que sufrió el pasado 1 de abril, cuadro por el cual debió ser intervenido y recibió la colocación de un stent.
Según los informes médicos incorporados al expediente, De Vido presenta un “alto riesgo cardiovascular”. A sus 76 años, además, padece diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
El ex funcionario fue condenado por fraude contra el Estado en la causa por la tragedia de Once, ocurrida en 2012, en la que murieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas. En el juicio fue considerado partícipe necesario de las irregularidades vinculadas al sistema ferroviario.
El beneficio había sido rechazado previamente por el Tribunal Oral Federal, pero la Cámara de Casación anuló esa resolución. Los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci resolvieron finalmente otorgarle el arresto domiciliario.





