El riesgo país volvió a bajar este lunes y perforó los 500 puntos básicos por primera vez en los últimos cuatro meses, en una señal que el mercado interpreta como un nuevo gesto de confianza hacia la economía argentina.
De acuerdo con el índice que elabora el banco JPMorgan Chase, el indicador se ubicó en 498 puntos, impulsado por la suba en los bonos soberanos argentinos y por un contexto financiero más favorable para el país.
La mejora profundiza la tendencia positiva que comenzó la semana pasada tras la decisión de Fitch Ratings de elevar la nota crediticia de la Argentina. A eso se suma la expectativa de que Moody’s también revise su calificación antes de julio, una posibilidad que alimenta el optimismo entre los inversores.
En paralelo, el índice MERVAL mostraba una suba del 0,7% en las primeras operaciones de la jornada, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Nueva York operaban con resultados dispares.
El riesgo país mide la diferencia entre la tasa que debe pagar un país para endeudarse y la que abona Estados Unidos a través de sus bonos del Tesoro, considerados los activos más seguros del mercado. Cuanto más alto es ese número, mayor es la desconfianza sobre la capacidad de pago de una economía.
Por eso, una caída del indicador suele interpretarse como una buena noticia: reduce el costo del financiamiento y mejora las posibilidades de acceso al crédito tanto para el Estado como para las empresas privadas.





