Con el inicio del invierno y el incremento en la elaboración y consumo de embutidos caseros, las autoridades sanitarias reforzaron las medidas de prevención contra la triquinosis luego de registrarse nuevos casos en distintas provincias del país.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que en las últimas semanas se detectaron focos tanto en animales como en personas, lo que llevó a intensificar las tareas de control y seguimiento en varias jurisdicciones.
En Buenos Aires y Neuquén se confirmaron resultados positivos en muestras de carne porcina, por lo que se realizaron intervenciones sanitarias en los establecimientos de origen y se avanzó con estudios sobre los animales reproductores para evitar la propagación del parásito. En tanto, San Luis registró un brote en humanos vinculado al consumo de productos elaborados en un comercio sin habilitación.
A su vez, las autoridades sanitarias continúan investigando casos notificados en Chubut y Santa Cruz para determinar el origen de los alimentos involucrados y establecer las medidas correspondientes. También se reportaron contagios en Córdoba asociados al consumo de carne de jabalí y de productos porcinos, según informaron medios locales.
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite principalmente por el consumo de carne de cerdo o animales silvestres infectados que no fueron sometidos a controles adecuados. Debido a que la carne contaminada no presenta cambios visibles en su aspecto, olor o sabor, los especialistas recomiendan comprar únicamente chacinados y embutidos elaborados en establecimientos habilitados y evitar productos de origen desconocido.
Desde el Senasa también recordaron la importancia de cocinar completamente la carne y de realizar análisis mediante la técnica de digestión artificial cuando se trata de animales destinados al autoconsumo o a la elaboración artesanal de alimentos.





