El entusiasmo por el regreso de Noruega a una Copa del Mundo llegó hasta el corazón de la política. Este jueves, decenas de legisladores protagonizaron una escena poco habitual en el Parlamento noruego al simular una “remada vikinga” dentro del recinto para enviar su apoyo a la selección nacional que disputa el Mundial 2026.
La iniciativa fue impulsada por el presidente del Storting (Parlamento), Masud Gharahkhani, quien aprovechó una sesión con asistencia completa para convocar a sus colegas a sumarse a un gesto simbólico en respaldo del equipo dirigido por Ståle Solbakken.
“Colegas, tenemos una petición inusual de la presidencia”, comenzó diciendo entre sonrisas. “¿Cómo puede el Parlamento enviar un saludo a nuestros muchachos en el Mundial? No hay mejor manera que remar. ¿Están conmigo?”, preguntó, desatando las risas y el aplauso de buena parte de los presentes.
Con el visto bueno de la mayoría, los legisladores comenzaron a remar de manera imaginaria desde sus bancas, evocando las tradicionales embarcaciones vikingas que forman parte de la identidad histórica del país. Gharahkhani marcó el ritmo al grito de “Ro”, palabra que en noruego significa “remar”.
La escena concluyó con una ovación y una frase que mezcló humor y protocolo parlamentario: “¡Ro i salen! ¡Heia Norge!”, un juego de palabras entre el tradicional pedido de “orden en la sala” y el verbo remar, acompañado por un aliento a la selección. “Muy bien. Este es el mejor Parlamento del mundo”, remató el titular de la cámara.
La singular demostración de apoyo se produjo en medio de la euforia que vive Noruega tras su regreso a una Copa del Mundo y luego del contundente triunfo por 4-1 sobre Irak en su debut. Además, miles de hinchas noruegos, conocidos como “Los Vikingos Rojos”, se hicieron notar en las tribunas y se volvieron virales en las redes sociales por su colorido acompañamiento.
Aunque la propuesta fue bien recibida por gran parte del recinto, algunos legisladores prefirieron mantenerse al margen. Entre ellos estuvieron Ola Svenneby, vicepresidente del Partido Conservador; Agnes Nærland Viljugrein, del Partido Laborista; y Erlend Wiborg, del Partido del Progreso.
Wiborg cuestionó la iniciativa y consideró que el momento no era el más adecuado. “No creo que Solbakken consiga más puntos porque 169 representantes se sienten a remar en el Parlamento”, afirmó. Además, recordó que la escena ocurrió pocos minutos después de una votación con fuertes críticas al Gobierno.
Otros legisladores, en cambio, defendieron el gesto. Mímir Kristjánsson, representante del partido Rødt, sostuvo que el apoyo a la selección no debería generar controversias.
“Debe estar permitido que los parlamentarios alienten a la selección. No creo que nadie salga perjudicado por remar un poco ni por ver que los representantes del pueblo reman al ritmo del pueblo”, señaló.
Entre bromas, aplausos y algunas críticas aisladas, la “remada vikinga” terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de la jornada política en Noruega y en una muestra más de la pasión que despertó el regreso de la selección al escenario mundialista.





