Suiza derrotó 4-1 a Bosnia y Herzegovina en un partido que pasó de la tensión al espectáculo en cuestión de minutos. Después de un primer tiempo cerrado y sin goles, los suizos encontraron la eficacia que les había faltado y terminaron construyendo una goleada que los dejó en lo más alto del Grupo B del Mundial 2026.
Durante la primera mitad, el seleccionado suizo fue el que más propuso. Con Dan Ndoye como principal carta ofensiva, intentó generar peligro y asumir el protagonismo, aunque le faltó precisión en los metros finales. Bosnia, en cambio, apostó a esperar y salir rápido de contraataque, una fórmula que tampoco logró romper el equilibrio.
El trámite no cambió demasiado tras el descanso. Suiza siguió dominando la posesión y acercándose al arco rival, mientras Bosnia resistía apoyada en una destacada actuación de su arquero Nikola Vasilj. A los 56 minutos, el guardameta respondió con una gran atajada ante una chilena de Ndoye y, poco después, volvió a lucirse para desviar un cabezazo de Breel Embolo.
La resistencia bosnia se quebró recién a los 74 minutos. Johan Manzambi, que había ingresado desde el banco, capturó un rebote dentro del área y sacó una potente volea para abrir el marcador y desatar el festejo suizo.
A partir de ahí, el encuentro cambió por completo. La expulsión de Tarik Muharemovic a los 80 minutos dejó a Bosnia con un hombre menos y facilitó el trabajo de Suiza, que aprovechó los espacios para liquidar la historia.
Rubin Vargas amplió la ventaja a los 84 minutos con una definición precisa y, poco después, asistió a Manzambi para que marcara su segundo gol de la tarde y estableciera el 3-0.
Cuando el partido parecía resuelto, todavía quedaban emociones. En tiempo de descuento, Ermin Mahmic descontó para Bosnia tras capturar un rebote en el área. Sin embargo, la reacción duró poco: a los 96 minutos, Amar Memic cometió una infracción dentro del área y el árbitro sancionó penal. Granit Xhaka se hizo cargo de la ejecución y selló el definitivo 4-1.
Lo que viene para ambos seleccionados
Con este triunfo, Suiza quedó bien posicionada para avanzar a la siguiente ronda y ya piensa en su próximo compromiso frente a Canadá, uno de los encuentros que definirá el liderazgo del grupo.
Bosnia, por su parte, quedó obligada a sumar en la última fecha y depender de otros resultados para mantener vivas sus aspiraciones. El seleccionado balcánico aún conserva chances matemáticas de clasificación, ya sea de manera directa o como uno de los mejores terceros, pero necesitará una combinación favorable de resultados para seguir en carrera.





