Fedeli aprieta por ser candidata pero ya le salen competidores

A comienzos de año adelantábamos que el corpaccismo iba a presionar para forzar la candidatura de Paola Fedeli como compañera de fórmula de quien sea candidato oficialista el año que viene, y hoy las pretensiones ya se blanquearon en las redes sociales, ese espacio que vio a reemplazar los afiches y pintadas callejeras.

Fedeli, de relaciones familiares estrechas con el corpacismo, es la última carta que se juega un espacio ya en decadencia, donde muchos de sus referentes, una década después, son ninguneados por el jalilismo y no logran tampoco que se le abran las puertas del saadismo.

A quince años de haber recuperado el poder, los seguidores de Lucía Corpacci pagan el alto precio de ser la cara del kirchnerismo en Catamarca, un sector que mucho daño le hizo al peronismo a nivel nacional, y hoy está completamente desacreditado.

Están los que se rebelaron a tiempo y siguen en carrera, como Axel Kicillof, y los más fanáticos aparecen relegados en todas las provincias.

Fedeli es la única excepción, ya que cuenta con respaldo de Lucía, que perdió mucha presencia y votos desde que dejó el poder, pero todavía se la escucha en la mesa chica y en la sede del PJ, donde Raúl Jalil no se muestra activo ni interesado.

Pero a la diputada ya le salen competidores, y uno de los que se largó pro el mismo cargo es Ramón Figueroa Castellanos, el eterno postergado del peronismo que ve en 2027 su gran oportunidad.

Por ahora no tiene mucho respaldo, porque él también viene del corpacismo y el sector ya tiene dónde encolumnarse, pero la pelea está planteada, y vienen varios más por detrás, incluyendo a Guillo Ferreyra, Francisco Gordillo y más dirigentes del interior.

Hoy el poder, aunque gobierne el mismo partido hace 15 años, cambió de manos, y los que hablaban de corpacismo bobo y resistían a Lucía (saadismo puro, barrionuevismo, renovadores), están mejor posicionados porque los cargos se fueron decantando para otro lado con el paso del tiempo.

El drama es que los que quieren candidaturas no saben a quién pedirle la bendición, porque Jalil no termina de definirse, Gustavo Saadi no anticipa sus movimientos, y no hay donde ganar posiciones.

Calma muchachos, hay tiempo, a no desesperar. Mejor piensen cómo van a hacer para ganar la elección, porque no viene muy bien la cosa.