¿Le robaron al Gobierno de Catamarca y tus datos están en venta?

Internet no es otra cosa que una gigantesca red global descentralizada que conecta millones de computadoras y dispositivos mediante cables submarinos, fibra óptica y ondas inalámbricas para intercambiar información instantáneamente. Funciona a través de un conjunto de reglas universales llamado protocolo TCP/IP, que garantiza que los datos viajen sin problemas entre diferentes tecnologías.

Todo lo que podemos ver en internet, es porque está almacenado en otras computadoras y servidores, y son tantas que el material disponible es casi infinito.

Música, videos, libros, diarios, historia, todo puede encontrarse en internet. Y como el sistema cambió el mundo entero, también trabajan ahí bancos, tarjetas de crédito, empresas y un sistema de comercio que hoy supera al comercio físico o real. En resumen: el mundo está en internet.

Pero existe también algo que se conoce como dark web (internet oscura), que es una pequeña porción intencionalmente oculta de la red que está fuera del radar de los buscadores. Es decir, no se llega a la web oscura por Google o con la computadora o el teléfono común, como con cualquier otro sitio web.

Se necesitan programas especiales. Este espacio se pensó para moverse anónimamente, pero pronto se fue de las manos, y hoy es una plataforma peligrosa, donde operan desde tráfico de armas y drogas hasta pornografía infantil y organizaciones criminales. Un submundo horrible.

¿Qué pasa en esa web oscura? Que hay informaciones que aseguran que ahí están en venta archivos del Gobierno de Catamarca, lo que incluiría datos personales de decenas de miles de empleados públicos.

El riesgo es obvio: esa información es oro puro para estafadores, ya que permitirían usar el nombre de cualquiera para sacar préstamos, hacer compras o lo que sea, lo que supone una situación gravísima.

La venta de datos personales es un fenómeno que abarca tanto un mercado legal regulado (a través de empresas conocidas como data brokers) como un creciente mercado negro digital donde ciberdelincuentes comercializan bases de datos robadas o filtradas de organismos públicos y empresas.

Los ciberdelincuentes utilizan herramientas automatizadas y cobros por suscripción mediante billeteras virtuales conocidas. Se implementan esquemas “freemium” que dan muestras gratuitas de datos antes de exigir pagos.

La información extraída ilegalmente de registros gubernamentales, bancarios, sistemas policiales o bases de datos de recursos humanos se usan después para hacer desastres.

¿Pasó eso en Catamarca? ¿Hackearon al Gobierno y están vendiendo datos personales de empleados públicos?

El Gobierno no lo negó. En palabras bonitas dijo que están viendo qué pasa y que nadie diga nada al respecto. Que cuando sepan ellos van a informar. Bueno, esperaremos que informen, como esperamos que se hagan responsables.