Las “semifinales” capitalinas: Fernando-Pocho y Figueroa-Tiago

Sí, falta mucho, pero el mundo de la política ya late al ritmo de 2027, y uno de los sillones más deseados en Catamarca es el de la intendencia de la Capital, que liberará Gustavo Saadi después de ocho años de una muy buena gestión, que lo ubica como máximo candidato en la disputa por la gobernación.

Detrás del título de lord capitalino hay varios interesados en el oficialismo y la oposición, y todavía no está claro cómo se van a definir las candidaturas.

Con las PASO en un limbo, con medio mundo tratando de eliminarlas pero todavía vigentes, aparecen las internas partidarias como una opción y la vieja y querida rosca como el camino más probable, con acuerdos de cúpula para cerrar filas detrás del elegido.

La previa de la pelea está que arde, porque hay algunos dirigentes que parecen decididos a jugarse todo por encabezar la lista en el distrito más grande catamarqueño, convencidos de que si sortean la valla interna los espera el triunfo.

Allí se anota el ministro de la Vivienda Fidel Sáenz, quien hace rato viene trabajando con las bases para ser el sucesor de Gustavo, y tiene ya una buena cantidad de seguidores.

Pero no se la harán fácil al “Pocho”, porque otro que va por el mismo objetivo es el Gran Hermano, hoy al frente de YMAD, Fernando Jalil.

Si “Pocho” tiene banca en la militancia, Jalil viene fuerte con la billetera y el respaldo dirigencial para competir.

Dicen que Sáenz está confiadísimo y reclama una interna porque cree que mano a mano le gana a cualquiera. Puede salir algún aspirante más, pero hoy ellos llevan la delantera.

Por el lado de la oposición, más temprano que todos se lanzó Tiago Puente, radical converso en libertario, quien persigue hace rato la intendencia de San Fernando del Valle como su próximo escalón. Pero ahora le surgió un competidor, porque el macrista converso en libertario Diego Figueroa quiere exactamente lo mismo.

Acá la batalla interna asoma difícil porque los dos se reparten los votos libertarios y si no se unen debilitarán al conjunto, perjudicándose ellos mismos. Dependen también de lo que se cocine en Buenos Aires, donde un pacto Nación-Provincia podría dejarlos sin el pan y sin la torta. Sin bendición de allá, se les hará cuesta arriba.

También puede aparecer en la lucha algún radical puro, de los que no se vendieron, como Alfredo Marchioli, pero en este caos una candidatura estaría muy verde porque todavía tienen mucho que resolver puertas adentro del comité.

Falta mucho, sí. Pero a no sorprenderse si el próximo intendente surge de alguno de los nombres mencionados en esta nota.

El catucho