El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere impulsar al titular de la FIFA, Gianni Infantino, para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Desde el entorno del mandatario aseguran que lo considera una figura respetada internacionalmente y con capacidad para acercar posiciones, según consignó el New York Post. La relación entre ambos se afianzó durante la organización del Mundial 2026, en el que compartieron numerosos actos y apariciones públicas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere impulsar al titular de la FIFA, Gianni Infantino, para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Desde el entorno del mandatario aseguran que lo considera una figura respetada internacionalmente y con capacidad para acercar posiciones, según consignó el New York Post. La relación entre ambos se afianzó durante la organización del Mundial 2026, en el que compartieron numerosos actos y apariciones públicas.
El acercamiento también incluyó distintas visitas de Infantino a la Casa Blanca y la entrega a Trump del primer Premio de la Paz de la FIFA. Ambos volvieron a mostrarse juntos el domingo durante la final de la Copa del Mundo en Nueva Jersey.
Por el momento, se desconoce si Trump le presentó formalmente la propuesta y si el dirigente suizo está dispuesto a aceptarla. Infantino, de 56 años, ya anunció que buscará continuar al frente de la FIFA en las elecciones previstas para marzo.
Qué necesita Infantino para llegar a la ONU
El próximo secretario general será elegido este año para reemplazar al portugués António Guterres, cuyo mandato finalizará en diciembre. La designación requiere primero el respaldo del Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes -Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido- cuentan con poder de veto.
Una vez superada esa instancia, la candidatura debe ser aprobada por la Asamblea General, integrada por los 193 países miembros. Infantino podría aprovechar su experiencia al frente de la FIFA, una organización que reúne a 211 asociaciones nacionales.
Su eventual postulación modificaría el escenario previsto, debido a que se esperaba que el sucesor de Guterres proviniera de América Latina o el Caribe. Sin embargo, la rotación regional es una práctica informal y no representa un impedimento legal para su candidatura.
Entre los aspirantes aparecen la expresidenta chilena Michelle Bachelet y el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica. Bachelet podría encontrar resistencia en Washington, mientras que Grossi enfrentaría posibles objeciones británicas por la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.





