El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desarrolló una intensa agenda política en Córdoba, donde buscó consolidar vínculos con sectores productivos, sindicales y académicos, además de enviar un mensaje con fuerte contenido federalista. Durante su visita aseguró que “la provincia de Buenos Aires se siente parte del interior productivo de la Argentina” y remarcó la necesidad de impulsar un modelo económico basado en la industria y el trabajo.
La recorrida incluyó actividades en las ciudades de Cosquín, Córdoba capital y La Falda. Allí, el mandatario bonaerense firmó convenios de cooperación vinculados al turismo, la cultura, la educación y la producción junto a autoridades locales, universidades y organizaciones gremiales.
Uno de los principales actos tuvo lugar en Cosquín, donde Kicillof suscribió acuerdos destinados a promover el intercambio turístico y cultural entre Buenos Aires y Córdoba. Según explicó el gobierno bonaerense, la iniciativa apunta a fortalecer las economías regionales y ampliar la participación de artistas bonaerenses en eventos tradicionales del interior del país.
Posteriormente, en la ciudad de Córdoba, el gobernador firmó convenios con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para ampliar la oferta educativa en municipios bonaerenses mediante el programa Puentes. La inversión prevista supera los 489 millones de pesos y contempla la incorporación de nuevas carreras universitarias en distintos distritos de la provincia.
Durante su paso por La Falda, Kicillof participó del Congreso Nacional de Delegados de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), donde también mantuvo encuentros con dirigentes sindicales. Allí volvió a diferenciarse de las políticas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei y sostuvo que el país necesita “más industria, ciencia, cultura y producción nacional”.
“El federalismo no puede ser solamente un discurso”, expresó el mandatario bonaerense al cierre de su visita, donde insistió en que Buenos Aires y las provincias del interior comparten problemáticas productivas y económicas comunes. “Sin federalismo no hay país, no hay soberanía y no hay trabajo”, afirmó.
La visita de Kicillof a Córdoba también fue interpretada en el plano político como un nuevo movimiento para ampliar su construcción nacional dentro del peronismo, en un contexto de reconfiguración opositora y crecientes tensiones con el Gobierno nacional.





