El Gobierno ajusta el “Súper RIGI” y negocia con gobernadores para avanzar con el proyecto

El Gobierno nacional avanza en la elaboración del denominado “Súper RIGI”, un nuevo esquema de promoción de inversiones que apunta a potenciar sectores estratégicos como inteligencia artificial, minería, energía nuclear, autos eléctricos y centros de datos. Mientras se terminan de definir los aspectos técnicos del proyecto, la Casa Rosada ya inició conversaciones con gobernadores para sumar respaldo político y destrabar futuras discusiones fiscales.

La iniciativa fue anunciada esta semana por el presidente Javier Milei y será enviada al Congreso en los próximos días. El oficialismo busca ampliar el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobado en la Ley Bases, incorporando beneficios especiales para industrias consideradas claves en el nuevo modelo económico impulsado por el Ejecutivo.

Según trascendió, el nuevo esquema incluiría ventajas impositivas, flexibilización regulatoria y estabilidad fiscal para proyectos de gran escala vinculados a actividades que hoy tienen escaso desarrollo industrial en el país. Entre los sectores alcanzados aparecen la refinación de minerales, el desarrollo tecnológico, la producción de baterías de litio, infraestructura energética y economía del conocimiento.

Uno de los puntos más sensibles de la negociación pasa por el rol de las provincias. El Gobierno pretende que las jurisdicciones que adhieran al régimen acepten ciertos límites sobre impuestos provinciales y tasas municipales para garantizar previsibilidad a los inversores. Dentro de las alternativas analizadas, se evalúa fijar topes a Ingresos Brutos y restringir algunos tributos locales vinculados a la actividad empresarial.

En Balcarce 50 reconocen que la aprobación del proyecto dependerá en gran medida de los acuerdos que puedan alcanzarse con los gobernadores y las legislaturas provinciales. Por eso, el oficialismo ya comenzó una ronda de contactos con mandatarios provinciales y bloques aliados para evitar que la iniciativa encuentre resistencia en el Congreso.

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el objetivo es atraer inversiones de largo plazo y promover la industrialización de recursos naturales argentinos. En ese sentido, mencionó el potencial crecimiento de industrias asociadas al cobre, litio y nuevas tecnologías vinculadas a la transición energética.

Aunque todavía no se definió por qué cámara ingresará el proyecto, el oficialismo espera acelerar el tratamiento legislativo durante mayo para intentar convertir al “Súper RIGI” en uno de los principales ejes económicos del segundo semestre.