Tiene manías raras este gobierno. Una es la de los records históricos. Todo es record, las inversiones mineras son record, cada Poncho es un record, el One Shot era record todos los meses, ahora el Marcatón es record, el movimiento turístico siempre es record, hasta las procesiones son record. Les encanta inflar el pecho con esos números incomprobables.
Otra manía es la de hacer doscientas veces los mismos anuncios, año tras año. Como no tienen nada importante que anunciar, se dedican a anunciar una cosa y repetir y repetir el anuncio como si fuera una novedad, aunque no se cumpla nunca. Como el Polo de salud, o el nuevo hospital, o la ampliación del hospital, etc, etc.
Pero a veces se pasan, como por ejemplo con el anuncio de la “Manzana Franciscana”, ese negoción que tienen en la mira y cuando están aburridos vuelven a mostrar como la gran cosa.
Ahora se anunció que “el Gobierno de Catamarca y la Orden Franciscana firmaron una Carta de Intención con el objetivo de avanzar en un proyecto integral de restauración, preservación y puesta en valor de la Manzana Franciscana, uno de los patrimonios históricos más relevantes de San Fernando del Valle de Catamarca”, acuerdo firmado por el gobernador Raúl Jalil en representación de la Provincia.
Lo que parece que esta gente cree es que nadie tiene memoria en Catamarca.
Pero resulta que ya en mayo de 2012, ¡hace 14 años! anunciaron lo mismo, y no digan que era otro gobierno, porque también lo hizo Jalil, cuando era intendente.
Veamos aquel parte, que es igual al último: “El municipio de la Capital firmó un convenio con la orden franciscana, para recuperar el templo de San Francisco y el resto de la manzana. Las intervenciones de mejoras serán luego de un relevamiento del estado de conservación de la manzana, ya que hasta el momento sólo existe un diagnóstico del templo (…) Las partes coincidieron en señalar que es necesario un relevamiento urgente”.
¿Qué entenderán por “urgente”? No se sabe. Sí se sabe que volvieron a hacer ¡el mismo anuncio! en agosto de 2015, ya sumando a Lucía Corpacci, que era gobernadora y, según el parte, siempre calcado: “la jefa de Estado y el intendente capitalino Raúl Jalil mantuvieron una importante reunión para avanzar sobre un ambicioso proyecto de recuperación del espacio de la Manzana Franciscana (…) el objetivo final del ambicioso proyecto es la recuperación total de la denominada “manzana histórica” de los franciscanos, ubicada entre las calles Esquiú, Rivadavia, Prado y Sarmiento”.
Esa vez fueron más audaces porque le pusieron fecha: “para concretarlo, el trabajo demandará en total cuatro años de trabajo”. Bueno, cuatro años, en 2019 se terminaba. Pero no.
En lugar de terminar (o empezar), dos años después hicieron algo mejor… ¡otro anuncio!
Fue en septiembre de 2017: “En conferencia de prensa, dieron a conocer el proyecto de recuperación, restauración y puesta en valor de la Manzana Histórica Franciscana (…) el proyecto tiene un presupuesto de 200 millones de pesos e incluye la restauración del templo de San Francisco, el convento, el Patio de la Viña con el Colegio Quintana, patio doméstico donde está la celda del Padre Esquiú y el Complejo Cultural Esquiú que tiene la Biblioteca Sarmiento, Museo Adán Quiroga y Salón Calchaquí”. En fin, lo mismo de siempre.
Una vez más, se puso plazo: “el proyecto demandará cuatro años de trabajo y tiene la participación en distintos niveles de la Municipalidad de la Capital, el Gobierno de la Provincia y el Gobierno Nacional”.
Bueno, ya no era 2019, con cuatro años se iba para 2021. Y pasaron, no cuatro, sino cinco años más, para desembocar en ¡otro anuncio!
La verdad parece joda o que nos toman por tontos. Lo que nadie explica es por qué el Estado, o sea todos, tienen que pagar con dinero público arreglos para beneficio de una organización millonaria como los franciscanos.
Porque lo que Jalil quiere, y también quería Corpacci, es que muden el Colegio Quintana. Y lo que los franciscanos querían y quieren es que la nueva escuela la pague el gobierno.
Fuera de eso, no vaya a pasar como la famosa “Puesta en valor de la Manzana del Turismo”, que la anunciaron diez veces, gastando fortunas en hermosos renders y presentaciones, y lo que hicieron fue demoler todo en 2020.
Una payasada total. Qué se le va a hacer, habrá que esperar el próximo anuncio.





