Las dos mujeres que le prestaron dinero a Manuel Adorni declararon este lunes ante el juez Ariel Lijo en Comodoro Py y defendieron la legalidad de los créditos que le otorgaron al funcionario. Según afirmaron, los 100.000 dólares en cuestión provinieron de ahorros personales y fueron entregados en el marco de un acuerdo privado basado en la confianza.
Las testimoniales se suman a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que busca esclarecer el origen de los fondos con los que el jefe de Gabinete adquirió propiedades. En ese contexto, el juzgado intenta reconstruir si los préstamos declarados por Adorni como deudas en sus presentaciones oficiales se ajustan a derecho y reflejan operaciones reales.
Las acreedoras fueron convocadas específicamente para explicar de dónde salió el dinero y bajo qué condiciones se concretaron los préstamos. El punto central para la fiscalía es entender por qué esas operaciones se realizaron por fuera del circuito bancario tradicional y si existió una financiación directa para la compra de inmuebles.
Durante las audiencias, uno de los ejes fue determinar si las testigos contaban con capacidad económica suficiente para prestar sumas de esa magnitud en dólares. Sus declaraciones, consideran en tribunales, son clave para establecer si sus patrimonios son compatibles con el dinero que dicen haber entregado.
En paralelo, la causa avanza con el análisis de información fiscal y bancaria, luego de que se levantara el secreto sobre las cuentas de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti. En los próximos días, se espera que otras personas mencionadas en la documentación patrimonial también sean citadas a declarar para completar el cuadro de la investigación.





