Sebastián Luna advirtió sobre cierres de locales y la presión impositiva en el comercio catamarqueño

Desde la Cámara Argentina de Comercio (Catamarca) manifestaron su preocupación por la difícil situación que atraviesa el sector, marcada por la caída en las ventas, el aumento de los costos fijos y la fuerte carga impositiva, factores que ya provocaron el cierre de varios comercios históricos en la Capital.

Sebastián Luna explicó que el panorama económico actual genera incertidumbre y contradicciones. “Todos sabemos que hay una recesión, se nota menos dinero circulando, menos movimiento en la calle y menos consumo. Sin embargo, hubo récord de venta de autos, motos y propiedades, lo que genera confusión en el mercado”, señaló.

Indicó que algunos sectores como el agro, la minería y el petróleo mantienen buen rendimiento, mientras que otros atraviesan una situación más delicada. “Hay rubros que están bien, otros regulares y otros mal. Es una situación bastante caótica que tendremos que aprender a manejar”, expresó.

En el plano local, remarcó que el cierre de negocios sobre calle Alvear y otras zonas comerciales responde a una combinación de factores: la carga impositiva, la baja en las ventas y el fuerte incremento en los alquileres.

“Muchos comercios históricos no han podido resistir. El alza en los precios de alquiler y la poca venta hacen que sea insostenible para algunos, y lamentablemente creemos que varios más podrían seguir ese camino”, sostuvo.

Desde la entidad vienen manteniendo reuniones con autoridades municipales y provinciales para buscar alternativas. En ese marco, trabajan especialmente sobre el impuesto a los Ingresos Brutos junto a cámaras de Chaco y Misiones.

Luna aclaró que no plantean una eliminación total del tributo, sino avanzar primero sobre los anticipos. “Es un impuesto distorsivo porque se paga por adelantado y eso genera un fuerte impacto. Queremos trabajar primero sobre eso y luego avanzar progresivamente”, explicó.

También señaló que el comercio tradicional enfrenta nuevos desafíos por el crecimiento de las ventas online y el ingreso de mercadería de contrabando desde países limítrofes.

“Hoy no solo hay que vender de manera presencial, también hay que hacerlo de forma digital. Pero además nos afecta mucho el contrabando que entra por Bolivia y Paraguay, productos que no pagan impuestos y se venden mucho más baratos”, advirtió.

Finalmente, mencionó que artículos como celulares, electrodomésticos, calzado e indumentaria ingresan al mercado informal a precios imposibles de competir para el comercio formal, profundizando aún más la crisis del sector.