La polémica entre Ángel Di María y Diego Milito sumó un nuevo capítulo después de la eliminación de Racing Club ante Rosario Central en el Torneo Apertura. Luego de las fuertes declaraciones de Milito, que aseguró sentirse “robado” por el arbitraje, el campeón del mundo salió al cruce con un mensaje explosivo en redes sociales.
El presidente de Racing había cuestionado duramente el arbitraje tras el partido disputado en el Gigante de Arroyito y lanzó una frase que rápidamente encendió la discusión: “Hoy nos sentimos robados una vez más. El fútbol argentino está roto”.
Las declaraciones no pasaron inadvertidas para Di María, que decidió responder con un extenso descargo en Instagram, donde defendió a Rosario Central y apuntó tanto contra las críticas al club rosarino como contra ciertos sectores del fútbol argentino y del periodismo.

“Cómo molesta que Central pelee todo, cómo molesta ver ganar a los equipos del interior. Nadie se hace cargo de por qué pierde”, escribió el exjugador de la Selección argentina.
En otro tramo del mensaje, Fideo lanzó una crítica directa hacia Milito y quienes impulsan cambios en el fútbol local: “Muchos de los que quieren cambiar el fútbol no pueden ni dirigir su club”.
También cuestionó el tratamiento mediático de las polémicas arbitrales y aseguró que históricamente los equipos del interior tuvieron menos espacio para defenderse. “El periodismo más fuerte está en Buenos Aires, por eso los del interior siempre tuvimos que callarnos, pero no nos callamos más”, sostuvo.
Di María además hizo referencia a una jugada puntual del encuentro y aseguró que el gol de Alejo Véliz no estaba en posición adelantada. “Encontraron justo la cámara que muestra el offside, qué casualidad”, ironizó.
Sobre el cierre de su publicación, el futbolista dejó una reflexión sobre el regreso de figuras al fútbol argentino y el clima que se vive en torno a las polémicas arbitrales. “Después quieren que los campeones del mundo vengan a jugar a Argentina, ¿para qué? ¿Para decir que el fútbol está manchado? El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales y eso molesta”, concluyó.
El cruce entre dos ídolos del fútbol argentino rápidamente se viralizó y volvió a instalar el debate sobre los arbitrajes, el peso de los clubes del interior y las tensiones que atraviesan al fútbol local.





