Petroleras británica e israelí buscan ampliar la extracción de crudo en Malvinas pese al rechazo argentino

Las petroleras Rockhopper Exploration, del Reino Unido, y Navitas Petroleum, de Israel, avanzan con un ambicioso proyecto de explotación petrolera en las Islas Malvinas que podría multiplicar la producción de crudo en la zona durante los próximos años, a pesar de las objeciones diplomáticas y legales planteadas por la Argentina.

Las compañías trabajan sobre el yacimiento offshore Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago, donde prevén iniciar la extracción comercial de petróleo en 2028. En una primera etapa, el proyecto apunta a producir alrededor de 55.000 barriles diarios, aunque recientemente ambas firmas informaron a inversores que evalúan una expansión mucho mayor.

Según la información difundida por las empresas, el objetivo es incorporar una segunda plataforma flotante de producción y almacenamiento —conocida como FPSO— para sumar otros 125.000 barriles diarios. De concretarse esa ampliación, la producción total alcanzaría cerca de 180.000 barriles por día, una cifra significativa en relación con la producción petrolera argentina actual.

El proyecto Sea Lion fue descubierto en 2010 y es considerado uno de los desarrollos hidrocarburíferos más importantes del Atlántico Sur. Rockhopper posee el 35% de participación, mientras que Navitas controla el 65% restante y lidera el financiamiento de la iniciativa. Las compañías estiman inversiones iniciales por unos 2.500 millones de dólares para las primeras fases de explotación.

Desde el Gobierno argentino mantienen una postura histórica de rechazo a cualquier exploración o explotación de recursos naturales en el área sin autorización nacional. Las autoridades consideran que las actividades petroleras impulsadas por empresas extranjeras en las islas son ilegales por realizarse en una zona en disputa de soberanía.

La tensión por la explotación de hidrocarburos en Malvinas no es nueva. En 2011, el Congreso argentino aprobó la Ley 26.659, que prohíbe operar en la plataforma continental argentina sin habilitación oficial y contempla sanciones para compañías involucradas en actividades consideradas clandestinas.

En paralelo, las petroleras continúan avanzando con obras logísticas y de infraestructura en las islas. Navitas informó recientemente que ya comenzaron trabajos vinculados al acondicionamiento portuario y a la construcción de instalaciones para alojar trabajadores de cara al inicio de las tareas de perforación, previsto para 2027.