Patricio Saseta, líder de sección de la Oficina de Catamarca, se refirió a los avances de la segunda planta comercial de carbonato de litio y destacó que el proyecto ingresó en una nueva etapa luego de completar su construcción y obtener la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la fase de operación.
Saseta señaló que uno de los principales hitos del proyecto se produjo luego de 2023, cuando la empresa obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental que permitió avanzar con la construcción. Tras aproximadamente dos años de trabajos, la iniciativa obtuvo nuevamente la autorización ambiental correspondiente para comenzar con la etapa operativa.
“Después de haber llevado durante dos años la construcción, ahora ya también haber obtenido la Declaración de Impacto Ambiental (…) es muy importante poder comenzar, a partir de ahora, con la operación del proyecto”, explicó.
Una inversión de hasta US$900 millones
En relación con el desembolso realizado para la segunda planta comercial, Saseta indicó que la inversión se ubicó entre US$800 y US$900 millones.
El proyecto comenzó a desarrollarse en 2023 y posteriormente fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), beneficio que, según explicó, la compañía obtuvo recientemente.
Además, adelantó que existe la posibilidad de analizar una futura ampliación del proyecto, aunque aclaró que todavía se trata de una alternativa en estudio.
“Hay una idea ahora con el RIGI de estudiar una posibilidad de alguna expansión, que ya se verá. Será la siguiente etapa”, sostuvo.
La operación y el impacto en el empleo
Consultado sobre la generación de nuevos puestos de trabajo, Saseta explicó que la mayor demanda de mano de obra se concentra durante la construcción de la planta.
Con el inicio de la operación, la estructura laboral se modifica y se adapta a las necesidades del funcionamiento del proyecto.
“La etapa de construcción es la etapa que más mano de obra requiere”, señaló.
El representante de la empresa destacó además que el comienzo de la operación marca un cambio sustancial, ya que implica avanzar desde una etapa centrada en la construcción hacia la extracción y procesamiento de la salmuera.
“A partir de ahora empieza la realidad. La etapa de construcción es una etapa distinta; a partir de que uno empieza a extraer, en este caso, la salmuera, ahora empieza la etapa donde la provincia empieza a ver la realidad”, manifestó.
Un proyecto que involucra a Catamarca y Salta
Saseta también hizo hincapié en una particularidad del emprendimiento: se trata de un proyecto biprovincial, con una zona de operación que involucra a Catamarca y Salta.
En este sentido, explicó que para poder avanzar fue necesario articular con los gobiernos y las legislaturas de ambas provincias.
“Necesitábamos que participen tanto el gobernador de Catamarca como el gobernador de Salta, y tanto los diputados y senadores de las dos provincias, para que se pueda aprobar esto y nosotros podamos llevar a cabo el proyecto en ese sector”, detalló.
El representante empresarial sostuvo que trabajar en una zona biprovincial implicó un desafío debido a la aplicación de las legislaciones de ambas jurisdicciones.
Según explicó, Salta interviene principalmente en los controles ambientales, mientras que Catamarca tiene participación en cuestiones vinculadas con higiene y seguridad. A esto se suman controles relacionados con la mano de obra, los proveedores y otros aspectos de la actividad.
Saseta consideró que esta situación genera mayores niveles de control sobre el emprendimiento y aseguró que la compañía mantiene estándares elevados en materia de ambiente, higiene y seguridad.
Participación ciudadana en Antofagasta de la Sierra
Otro de los aspectos destacados por Saseta fue el proceso de participación ciudadana desarrollado en el marco de la evaluación ambiental del proyecto.
Según explicó, para obtener las declaraciones de impacto ambiental correspondientes a las etapas de construcción y operación fue necesario atravesar instancias de participación de las comunidades.
En particular, recordó el proceso realizado durante el año pasado en el departamento Antofagasta de la Sierra, donde participaron vecinos y miembros de la comunidad.
“Participó mucha gente de la comunidad, hicieron sus requerimientos y nosotros fuimos tomando algunas cosas. Lo que se fue plasmando en ese acto, en esa charla técnica, después lo fuimos llevando a cabo”, señaló.
Con la construcción finalizada y la autorización ambiental para operar obtenida, el proyecto inicia ahora una nueva etapa vinculada directamente con la producción de carbonato de litio, mientras la empresa mantiene abierta la posibilidad de evaluar futuras expansiones.





