El presidente de la Unión Comercial de Catamarca, José Martínez, se refirió a la situación que atraviesa el sector y puso el foco en el impacto que tiene el impuesto a los Ingresos Brutos sobre los comercios, especialmente en un contexto marcado por el incremento de los costos y la menor capacidad de compra de los consumidores.
Martínez explicó que el sector viene atravesando un escenario complejo, con una caída o estancamiento de las ventas y una reducción del poder adquisitivo. En ese contexto, sostuvo que los comercios enfrentan una estructura de costos cada vez más elevada, mientras que el margen que queda al final de la actividad comercial se reduce.
“Ingresos Brutos pega fuerte porque es sobre el ingreso bruto que tenés, no es sobre el neto”, señaló el dirigente comercial. Y agregó que, debido al aumento de los costos directos e indirectos, la rentabilidad de los negocios se ha visto afectada.
Según planteó, la situación fue analizada en reuniones con distintos sectores del ámbito público. Martínez mencionó un encuentro con la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, presidida por Natalia Ponferrada, además de conversaciones con autoridades de ARCAT, con el objetivo de buscar alternativas que permitan aliviar la carga tributaria que afrontan los comerciantes.
En este sentido, desde la Unión Comercial plantean la posibilidad de implementar medidas que permitan a los comercios afrontar sus obligaciones tributarias en mejores condiciones. Entre los pedidos mencionados se encuentran prórrogas y mecanismos de refinanciación para las deudas que mantienen los comercios.
“No te digo que nos den lo mismo que la Unión Industrial, pero si nos pueden dar una mano, dar alguna prórroga, refinanciar la deuda que tienen los comercios, eso es lo que estamos pidiendo”, expresó Martínez.
Un sector condicionado por el endeudamiento
El presidente de la Unión Comercial también vinculó la situación de los comercios con el nivel de endeudamiento de los consumidores. Explicó que una parte de las familias tiene actualmente compromisos con bancos, entidades financieras y prestamistas, lo que limita su capacidad para realizar nuevas compras.
En ese escenario, destacó la importancia de programas como Marcatón, que —según afirmó— contribuyen a sostener el movimiento comercial en la provincia. Sin embargo, advirtió que el endeudamiento y el agotamiento de los límites de las tarjetas redujeron la posibilidad de que los consumidores mantengan el mismo nivel de consumo.
Martínez consideró que, además de las herramientas destinadas a incentivar las ventas, es necesario atender la estructura de costos que enfrenta el comercio y encontrar alternativas para que los establecimientos puedan cumplir con sus obligaciones tributarias sin profundizar el deterioro de su rentabilidad.
Mientras tanto, desde el sector mantienen expectativas por el movimiento comercial que pueda generar el Día de la Madre, aunque remarcan que se necesita una recuperación más sostenida de las ventas para mejorar la situación de los comercios catamarqueños.




