El gobernador Gustavo Sáenz se reunió con directivos de la multinacional Rio Tinto Lithium, en el marco de la agenda de Argentina Week París. En el encuentro se dialogó sobre el avance de la construcción del proyecto Rincón, que prevé alcanzar una capacidad de producción anual de 50.000 toneladas de carbonato de litio grado batería mediante dos trenes de producción de 25.000 toneladas cada uno, estimando el inicio del primero para el año 2028.
Rio Tinto opera a su vez importantes proyectos de extracción de litio en el Salar del Hombre Muerto ubicado en el departamento de Antofagasta de la Sierra, en la provincia de Catamarca; como Fénix, que es la planta de producción de carbonato de litio más antigua del país, activa desde 1997 y Sal de Vida, un proyecto minero de litio cuya construcción y puesta en marcha de su nueva instalación está prevista para finales de este mes.
Son viejos conocidos, y no por buenos antecedentes. La Justicia Penal Federal procesó a la empresa Livent (ahora parte del grupo Rio Tinto) y a su expresidente, Luciano Mancuso, por contrabando de exportación y uso de documentación falsa. Se los acusa de haber subfacturado 146 exportaciones de carbonato de litio entre junio de 2022 y octubre de 2023, vendiéndolo hasta un 45% por debajo del precio internacional. Esto habría provocado un perjuicio fiscal de más de 200 millones de dólares.
El escándalo derivó en una denuncia formal y la posterior intervención de la Justicia y la AFIP. En respuesta, se dictó un embargo de $100.000 millones sobre bienes de los imputados, se les prohibió salir del país y se ordenaron nuevas medidas para asegurar pruebas.
La maniobra ya había sido detectada anteriormente: en 2022 se comprobó que Livent vendía el litio extraído en Catamarca a su propia casa matriz por precios muy inferiores a los de mercado (en algunos casos, hasta 843% menos que en Jujuy). Aunque la empresa fue multada por la AFIP con más de $6.700 millones, nunca fue sancionada por la provincia.
Livent se fusionó luego con Allkem para formar Arcadium Lithium, que fue comprada por Rio Tinto en una operación de $6.700 millones.
La causa expone una situación incómoda para el Gobierno de Catamarca, que desde hace años sostiene que la minería del litio es la “llave del desarrollo” de la provincia. Sin embargo, pese a la magnitud del negocio, los controles efectivos sobre volúmenes y valores exportados han sido mínimos.
Catamarca celebró reiteradamente la presencia de Minera del Altiplano y la de las empresas que la sucedieron con distintos nombres como “actor estratégico” y hasta firmó acuerdos para ampliar operaciones, mientras las exportaciones salían con valores cuestionados. La administración provincial nunca objetó públicamente las declaraciones juradas de la empresa, a pesar de que los precios estaban un 30% o 40% por debajo de las cotizaciones internacionales.
En los hechos, el Estado provincial se limitó a percibir regalías mineras del 3%, calculadas sobre valores declarados por la propia compañía. Es decir, cuanto más bajo se declaraba el precio de exportación, menor era también la recaudación para la provincia.
El historial ambiental de Minera del Altiplano suma varios episodios críticos en Catamarca. Uno de los más graves ocurrió cuando un camión de la empresa volcó dentro del Salar del Hombre Muerto, liberando sustancias químicas que se utilizan en el proceso de obtención de carbonato de litio. El hecho fue denunciado por comunidades y organizaciones locales, que advirtieron sobre la falta de información oficial y el riesgo de contaminación de la salmuera.
Pero aquí nunca pasa nada. Los poderosos pueden hacer lo que quieran, sobre todo si son extranjeros.
Consejo: no lo intentes si tenés un kiosquito de barrio. Como te falte un papel o te atrases en un pago te caen con todo el peso de la ley.





