Cinco hospitales de la región siberiana de Irkutsk quedaron bajo cuarentena tras la muerte de una trabajadora de laboratorio. Las autoridades investigan si la mujer contrajo peste neumónica durante su trabajo con patógenos peligrosos. Cerca de 200 contactos permanecen bajo vigilancia médica mientras se esperan los resultados.
La fallecida, Daria Shipilova, tenía 28 años y era técnica de laboratorio en el Instituto Antiplaga de Irkutsk, un centro que trabaja con agentes infecciosos de alta peligrosidad. A comienzos de este mes, presentó un cuadro respiratorio grave, fue internada y murió. Por el caso, cinco centros sanitarios quedaron bajo cuarentena durante unas tres semanas.
La investigación todavía no confirmó que Shipilova hubiera tenido peste neumónica. Tampoco se estableció la vía por la que pudo haberse expuesto. Sin embargo, la sospecha abrió preguntas sobre esta infección causada por la bacteria Yersinia pestis: qué es, cómo se contagia, cuáles son sus síntomas y por qué requiere atención temprana.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca de Estados Unidos monitorea la situación. Un funcionario de la administración de Donald Trump dijo a Axios que Washington conoce el caso, sigue la situación y evalúa opciones.
La peste puede afectar ganglios, sangre, pulmones o garganta
La peste es una enfermedad provocada por Yersinia pestis, según explica Cleveland Clinic. La bacteria puede afectar los ganglios linfáticos, la sangre, los pulmones o la garganta. De acuerdo con el órgano afectado, se clasifica en peste bubónica, septicémica, neumónica o faríngea.
La forma bubónica compromete los ganglios linfáticos. La septicémica es una infección sistémica producida por bacterias en el torrente sanguíneo. La variante neumónica afecta los pulmones y la faríngea puede presentarse en la garganta. Históricamente, la enfermedad provocó brotes con alta mortalidad, aunque los antibióticos permiten tratarla si se administra atención a tiempo.
La peste neumónica puede aparecer cuando la infección se propaga hacia los pulmones desde otra parte del cuerpo o por el contagio desde una persona infectada. Provoca neumonía y es la forma más peligrosa de la enfermedad, aunque resulta menos frecuente que las formas bubónica y septicémica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la peste neumónica o pulmonar es la presentación más virulenta. Su período de incubación puede durar apenas 24 horas. Si no se diagnostica y trata en forma temprana, puede ser mortal; cuando se la detecta dentro de las 24 horas desde el comienzo de los síntomas, las tasas de curación son altas.
Las pulgas y el contacto respiratorio son vías de transmisión
Las ratas, otros mamíferos y las pulgas pueden portar Yersinia pestis. La transmisión más habitual ocurre a través de la picadura de una pulga que antes se alimentó de un animal infectado. Una persona también puede contagiarse al entrar en contacto con fluidos corporales o tejidos de un animal infectado.
Otra vía consiste en consumir carne cruda o poco cocida de un animal infectado, una situación que puede causar peste faríngea. Además, si una persona tiene la bacteria en los pulmones, puede transmitirla al toser o estornudar. En ese caso, las gotículas respiratorias son el vehículo de contagio.
La OMS señala que las formas septicémica y neumónica son especialmente graves. Sin tratamiento, la tasa de letalidad de la enfermedad puede oscilar entre el 30% y el 100%. La variante pulmonar, que puede desencadenar epidemias por transmisión entre personas, es mortal si no recibe tratamiento rápido.
La bacteria también puede avanzar por el torrente sanguíneo y alcanzar otras zonas del cuerpo. Por esa razón, una infección puede adquirir formas distintas durante su evolución.
Cinco hospitales permanecen bajo restricciones por el caso de Irkutsk
En Irkutsk, cinco hospitales fueron sometidos a cuarentena tras la muerte de Shipilova. Entre los centros alcanzados figuran los hospitales clínicos número 1, 3 y 10 de la región, el Hospital Clínico Infantil Ivanovo-Matreninskaya y otro establecimiento sanitario local. Las restricciones se prevén por alrededor de tres semanas.
Las autoridades identificaron a las personas que podrían haber estado en contacto con la trabajadora. Todas fueron sometidas a controles médicos y permanecen bajo observación, con seguimiento mediante pruebas de laboratorio. Hasta ahora, no se comunicaron nuevos casos entre los empleados del Instituto Antiplaga.
Las medidas preventivas se extendieron fuera de los hospitales. Una planta de aluminio de Shelekhov, ciudad donde se encuentra el instituto, estableció el uso obligatorio de mascarillas para sus empleados. La dirección de la fábrica también pidió que quienes desarrollen síntomas busquen atención médica de inmediato.
Una de las versiones que se analiza apunta a un posible accidente durante el trabajo de Shipilova. Tras su muerte, circuló la hipótesis de que la técnica habría roto por accidente un tubo de ensayo con material que contenía Yersinia pestis mientras manipulaba muestras.
Las autoridades no confirmaron que ese episodio hubiera ocurrido ni que una eventual rotura fuera la vía de exposición. La investigación sigue centrada en determinar si la muerte fue causada realmente por la bacteria y, de ser así, cómo se produjo el contacto.
La incertidumbre creció después de que Alexei Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmara al principio que la trabajadora había muerto por peste. Más tarde, modificó su publicación e incorporó la palabra “posiblemente”, sin informar qué pruebas respaldaban esa afirmación.
El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, tampoco confirmó un diagnóstico de peste neumónica. Al referirse al caso, indicó que la empleada del Instituto Antiplaga había padecido una “neumonía de origen desconocido” y que se habían puesto en marcha medidas preventivas.
“Las medidas preventivas se llevan a cabo en la región bajo la estricta supervisión de Rospotrebnadzor”, afirmó Kobzev sobre el organismo federal responsable de la vigilancia sanitaria y epidemiológica. También sostuvo que las muestras tomadas a la paciente no mostraban microorganismos vinculados con su actividad profesional.
El funcionario agregó que en los diez días previos no se habían registrado enfermedades infecciosas entre los trabajadores del instituto. Mientras continúan los análisis, los contactos identificados siguen bajo vigilancia y los cinco hospitales permanecen sujetos a las medidas de cuarentena.





