Suena loco, pero la versión ya circula, y no la largó un portal ignoto sino el mismísimo Grupo Clarín, el conglomerado periodístico más poderoso e influyente del país: Nahuel Gallo está en la mira como posible candidato para el año que viene.
Aunque todos compartimos la felicidad por su regreso y el reencuentro con su familia, hay que decir las cosas como son: a un mes de su retorno al país, nada se sabe de lo que ocurrió.
Nahuel Gallo se muestra en varios lugares pero casi no habla, y muchas personas están empezando a cuestionar el tratamiento de “héroe” que se le quiere dar en algunas ocasiones, porque en rigor de verdad no hizo nada heroico. En todo caso fue víctima de una injusticia, como muchos otros argentinos, varios de los cuales siguen detenidos en Venezuela sin que nadie haya vuelto a hablar de ellos.
Pero Clarín sigue sus pasos de cerca y publicó un informe en el que observa que “la vida del gendarme ha dado un giro de 180 grados desde su llegada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un vuelo privado que puso la AFA (…) Estuvo en el Congreso nacional, en la Legislatura de su provincia, se reunió con Patricia Bullrich y hasta con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Incluso en su terruño juegan con la idea de tentarlo a una candidatura como diputado nacional aliado a La Libertad Avanza”.
El gran diario argentino no deja pasar un detalle: “hasta el momento, nunca habló con los medios de comunicación, más allá de la primera conferencia de prensa multitudinaria -rodeado por los ministros de Seguridad, Alejandra Monteoliva, de Exteriores, Pablo Quirno y por el Director de Gendarmería Claudio Miguel Brilloni- a horas de llegar y cuando todavía ardía la polémica por las gestiones de la AFA”.
Precisan que Gallo está “trabajando” con tareas administrativas porque, fruto del trauma, todavía no lo dejan portar armas, sigue con terapia psicológica y su caso es seguido personalmente por el jefe de la fuerza.
Por aquello de que no es “héroe”, se subraya que “a punto de cumplir 35 años, su condición de haber estado detenido arbitrariamente, maltratado y sobrevivir a ello no le suma méritos para ascensos o aumentos según la ley de las fuerzas federales”.
“Tan cuidado está que ello dio pie a especulaciones no comprobadas: que lo tienen excesivamente vigilado y que no le permiten hablar con los periodistas. Sin embargo, sus familiares aseguran que eso no es cierto y que las decisiones las toma Nahuel Gallo, incluso las que atañen a su futuro”, se plantea.
Finalmente dice el diario que cayó mal en la fuerza de Gendarmería su foto disfrutando de un partido de fútbol en la Bombonera, invitado por la AFA, con la que Nahuel tejió también un buen vínculo. “Al fin y al cabo, es quien lo trajo de vuelta, y se ocupó de sus primeros cuidados, le guste o no al Gobierno. No se descarta que lo inviten a ver más partidos, pero ‘él tendrá que decidir’, señalaron sus jefes debido a la exposición pública que ello significa con dirigentes enfrentados al gobierno de Javier Milei y con causas en la Justicia”, le marcan metiéndole presión.
¿Será Gallo candidato libertario? ¿Será candidato? ¿A dónde lo conducirá esta fama repentina que ni siquiera buscó? ¿Se sabrá alguna vez lo que pasó? ¿Lo dejarán en paz, unos y otros? ¿Volverá al anonimato o será otro fenómeno mediático volcado a la política? ¿Será él quien lo decida? ¿Algunos de los que se lo tironean le terminaron soltando la mano enojados? Muchas preguntas y una sola respuesta: el tiempo lo dirá.





