Rusia lanzó este martes uno de los bombardeos más intensos de los últimos meses sobre Ucrania, con ataques simultáneos en Kiev y otras regiones del país que dejaron al menos 23 muertos y decenas de heridos.
Según informaron las autoridades ucranianas, la ofensiva incluyó 73 misiles y 656 drones. Moscú confirmó la operación y aseguró que se trató de una represalia por recientes ataques ucranianos en territorio ruso.
La capital ucraniana fue uno de los principales blancos. En Kiev, el saldo preliminar fue de siete muertos y 66 heridos, luego de que varios misiles balísticos impactaran en distintos barrios y provocaran graves daños materiales.
La situación más crítica se registró en Dnipró, en el este del país, donde murieron 16 personas, entre ellas dos niños, de acuerdo con autoridades locales.
También hubo ataques en Járkov, Zaporiyia y Poltava. El alcalde de Járkov, Igor Terekhov, detalló que la ciudad fue alcanzada por 15 drones y dos misiles, y confirmó al menos diez heridos, incluido un menor.
Desde la Fuerza Aérea de Ucrania señalaron que lograron interceptar 40 misiles y más de 600 drones, aunque admitieron que numerosos proyectiles lograron impactar en objetivos dentro del país.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, volvió a reclamar mayor asistencia internacional para reforzar la defensa aérea. “Si Ucrania no está protegida contra misiles balísticos y otros proyectiles, estos ataques continuarán”, expresó en redes sociales.
En la misma línea, el canciller Andrii Sibiga acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de utilizar el “terror” como herramienta de guerra y sostuvo que Rusia “está perdiendo terreno en el campo de batalla”.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso indicó que los ataques estuvieron dirigidos contra infraestructura militar y empresas vinculadas al complejo industrial de Ucrania. Moscú afirmó que utilizó armamento de largo alcance lanzado desde aire, mar y tierra, incluidos misiles hipersónicos y drones de ataque.
Mientras tanto, en territorio ruso también se reportaron consecuencias del conflicto. Un civil murió en la región de Kursk tras un ataque con drones atribuido a Ucrania, y además se produjo un incendio en una refinería de Krasnodar luego de otra incursión aérea.
La nueva escalada se da en un contexto de intensificación de los ataques de largo alcance entre ambos países, que en las últimas semanas profundizaron los bombardeos sobre infraestructura militar y energética.
De acuerdo con datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), Ucrania logró recuperar en mayo unos 282 kilómetros cuadrados ocupados por Rusia, reduciendo por segundo mes consecutivo el territorio bajo control ruso.
A más de cuatro años del inicio de la invasión, las negociaciones para intentar poner fin al conflicto continúan estancadas y la guerra sigue siendo la más devastadora en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.





