Petro volvió a denunciar un posible fraude electoral y tensó el clima político en Colombia

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a poner en duda la transparencia de las elecciones del último domingo y aseguró tener “bases comprobadas” sobre un posible fraude en el conteo de votos que dejó al candidato ultraderechista Abelardo De La Espriella como el más votado de la primera vuelta.

A través de un extenso mensaje publicado en X, el mandatario insistió en que existieron irregularidades en el proceso electoral y afirmó que la información será presentada ante las autoridades competentes.

Según Petro, el software utilizado para el preconteo incorporó más de 885 mil personas al padrón electoral respecto de los datos oficiales registrados por la Registraduría Nacional, el organismo encargado de organizar las elecciones en Colombia.

“El censo electoral pasó de 41.421.973 a 42.307.373 electores cinco días antes de los comicios”, denunció el presidente. “La diferencia es de 885.409 nuevas cédulas que no se inscribieron en la fecha legal”, agregó.

El mandatario sostuvo además que las supuestas modificaciones fueron realizadas en dos oportunidades durante la tarde del 26 de mayo, pocos días antes de la votación.

Las declaraciones de Petro profundizaron el clima de tensión política de cara al balotaje previsto para el 21 de junio, donde se enfrentarán el candidato oficialista Iván Cepeda y De La Espriella, referente del espacio ultraderechista Defensores de la Patria.

Sin embargo, la Registraduría Nacional salió rápidamente a rechazar las acusaciones y defendió la validez del proceso electoral. El organismo aseguró que los resultados del preconteo coincidieron en un 99,94% con el escrutinio judicial.

Según los datos oficiales, De La Espriella obtuvo 10,3 millones de votos, equivalentes al 43,74%, mientras que Cepeda alcanzó 9,6 millones de sufragios, con el 40,90%.

Además, desde la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea también descartaron irregularidades. El vicepresidente tercero del Parlamento Europeo y jefe de la misión, Esteban González Pons, afirmó que no encontraron evidencias de manipulación en el conteo de votos.

El propio Iván Cepeda había acompañado inicialmente las dudas planteadas por Petro la noche de la elección, al hablar de “votos mal contados”. No obstante, al día siguiente moderó su postura y reconoció que su equipo técnico no encontró pruebas concretas de fraude.

Quien sí aprovechó políticamente la situación fue Abelardo De La Espriella. El candidato ultraderechista acusó al oficialismo de intentar desconocer el resultado electoral, convocó a las Fuerzas Armadas a “defender la democracia” y condicionó un eventual debate presidencial a que Petro y Cepeda reconozcan públicamente el resultado de las urnas.

“Exhorto a Petro y a Cepeda a aceptar la decisión de los colombianos”, lanzó el dirigente, que se convirtió en la gran sorpresa de la elección.

Mientras las denuncias del presidente siguen sin respaldo por parte de los organismos electorales y judiciales, la campaña rumbo a la segunda vuelta ya comenzó a intensificarse en medio de un escenario político cada vez más polarizado.