El Instituto de Rehabilitación Integral (IRI) lanzó un pedido urgente a los medios de comunicación para visibilizar la delicada situación que atraviesa el sector de discapacidad, en medio de una prolongada falta de pagos por parte de obras sociales nacionales.
Desde la institución, que brinda atención, contención e inclusión a personas con discapacidad en Catamarca, alertaron que el escenario actual es de “extrema vulnerabilidad” y que pone en riesgo tanto la continuidad del servicio como la calidad de vida de quienes asisten diariamente.
El director del IRI, Mario Díaz Isla, explicó que el problema no radica en la falta de recursos generados, sino en la interrupción de la cadena de pagos. “Nuestro problema no es económico sino financiero. Tenemos dinero a cobrar, pero no nos pagan”, sostuvo.
La institución cuenta con alrededor de 100 empleados en relación de dependencia y enfrenta una deuda considerable. Según detalló Díaz Isla, el sistema de financiamiento que incluía programas como Incluir Salud —dependiente de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS)— se encuentra paralizado. “Lo último que cobramos fue en octubre. Hemos recurrido a los ahorros, pero ya se agotaron”, indicó.
A esta situación se suma una deuda de 17 meses en concepto de transporte por parte del PAMI, lo que agrava aún más el panorama operativo de la institución.
“Si este mes no ingresa dinero, los profesores no tienen cómo venir, cómo pagar sus compromisos, y se hace realmente muy difícil sostener el funcionamiento”, advirtió el director.
En paralelo, cuestionó los cambios administrativos a nivel nacional en el área de discapacidad. Según relató, la desarticulación de la ANDIS y la creación de una nueva dependencia dentro del Ministerio de Salud implicaron nuevas exigencias burocráticas. “Están enviando formularios para que nos inscribamos otra vez, pero todo esto para mí es para distraer y que nos cansemos”, expresó.
Ante este escenario, el IRI convocó a padres, familias y personas con discapacidad a una movilización que se realizará este miércoles 18 a las 10 en la sede de la institución, ubicada en Santa Rosa, Valle Viejo. La jornada se enmarca en una protesta a nivel nacional que incluirá cese de actividades en distintos puntos del país.
Desde la institución remarcaron que, de no regularizarse la situación en el corto plazo, podrían verse obligados a cerrar sus puertas, con consecuencias “irreparables” para la comunidad.
Finalmente, solicitaron el acompañamiento de los medios para difundir el conflicto y generar conciencia social, en busca de una respuesta urgente por parte de las autoridades competentes.




