Crece la preocupación en el NOA por posibles cortes de gas durante el invierno

A pocas semanas del inicio pleno del invierno, aumenta la inquietud en las provincias del NOA por eventuales restricciones en el suministro de gas natural. Industriales y especialistas del sector energético alertaron que la región podría atravesar cortes y limitaciones que afectarían tanto a fábricas como a estaciones de GNC, en un contexto marcado por problemas estructurales de transporte y cambios en el esquema de abastecimiento nacional.

La preocupación se intensificó luego de las primeras interrupciones registradas esta semana en Córdoba y el norte argentino, donde alrededor de 130 industrias sufrieron restricciones temporales para garantizar el consumo residencial ante las bajas temperaturas. Desde distintos sectores empresariales advirtieron que el escenario podría agravarse cuando llegue el período de mayor demanda energética, entre junio y julio.

Uno de los principales problemas señalados por especialistas es la reducción del gas proveniente de Bolivia, que históricamente abastecía gran parte del consumo invernal del norte del país. A eso se suma la caída de producción en la cuenca del Noreste y las demoras en obras clave vinculadas a la reversión del Gasoducto Norte, infraestructura diseñada para llevar gas desde Vaca Muerta hacia las provincias norteñas.

Según referentes industriales de Tucumán y Salta, el nuevo esquema de distribución definido por la Secretaría de Energía prioriza el abastecimiento residencial y deja a numerosas empresas bajo contratos interrumpibles, lo que implica que podrían sufrir cortes durante los días de mayor consumo. En algunos casos, incluso se mencionó la posibilidad de interrupciones de hasta 80 días para ciertas actividades productivas.

La situación genera especial alarma en economías regionales que dependen fuertemente del gas para sostener su producción. En Tucumán, por ejemplo, las industrias citrícola y sucroalcoholera enfrentan el pico de actividad justamente durante el invierno, por lo que cualquier restricción energética podría impactar sobre la producción, el empleo y los costos operativos.

Desde las cámaras empresariales también advirtieron sobre el aumento de costos derivados de la necesidad de reemplazar gas por combustibles alternativos, mucho más caros. Según plantearon, esa situación podría afectar la competitividad de las empresas y trasladarse a precios.

En paralelo, otro factor que preocupa es el incremento internacional del precio del Gas Natural Licuado (GNL), impulsado por la tensión geopolítica en Medio Oriente. Esto encarece las importaciones necesarias para cubrir los picos de demanda y agrega presión sobre el sistema energético argentino.

Mientras el Gobierno nacional sostiene que el objetivo es reorganizar el sistema de transporte y consolidar a Vaca Muerta como eje central del abastecimiento energético, en las provincias del norte crece el temor de que la transición se produzca sin la infraestructura terminada y con consecuencias directas para la actividad económica regional.