Brasil vuelve este domingo a las urnas para definir a su próximo presidente. Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), se enfrentan en una segunda vuelta que llega precedida por una campaña de fuerte confrontación y un resultado inicial muy ajustado.
En la primera ronda, celebrada el 4 de octubre, Bolsonaro quedó al frente con 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula obtuvo 45,16%. La diferencia fue de poco menos de dos puntos porcentuales, en una elección en la que ninguno de los candidatos alcanzó la mayoría necesaria para imponerse en primera vuelta.
Dos proyectos en disputa
Lula, de 80 años, busca la reelección y un nuevo mandato al frente del Ejecutivo brasileño. El dirigente del PT ya gobernó el país entre 2003 y 2010 y regresó a la Presidencia en 2023.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador por Río de Janeiro y se presenta por primera vez como candidato presidencial. Su candidatura representa la continuidad política del espacio construido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
La campaña estuvo atravesada por fuertes diferencias en materia de seguridad, economía, política social, relación con Estados Unidos y orientación internacional, además de acusaciones cruzadas entre ambos sectores. El último tramo de la disputa estuvo marcado por actos multitudinarios y un último debate televisivo antes de la jornada electoral.
La votación comenzó a las 8 de la mañana y se extenderá hasta las 17, hora de Brasilia. El Tribunal Superior Electoral (TSE) prevé iniciar la difusión de los resultados una vez cerradas las urnas.
Además de la Presidencia, este domingo también se definirán gobernadores en los estados que requieren segunda vuelta.





