La muerte de una modelo colombiana de 36 años conmociona a Bogotá y mantiene en alerta a las autoridades, que intentan reconstruir las horas previas al crimen. La víctima fue identificada como Natalia Villalba Angarita y su cuerpo fue encontrado dentro de una valija en un departamento de alquiler temporario ubicado en el exclusivo barrio Chicó Norte, en la localidad de Chapinero.
El hallazgo ocurrió el lunes, cuando una empleada de limpieza ingresó al inmueble tras no obtener respuesta de los ocupantes. Al revisar el baño, encontró una valija gris parcialmente abierta dentro de la ducha. En su interior estaba el cuerpo de la mujer.
Según la información difundida por medios colombianos, Villalba se alojaba en el departamento desde el 3 de junio y tenía prevista su estadía hasta el 21. A partir del descubrimiento, la Fiscalía comenzó una investigación para reconstruir sus últimos movimientos y determinar quiénes estuvieron con ella en los días previos a su muerte.
Los registros del edificio revelan que entre el 3 y el 7 de junio existió una reserva asociada a un ciudadano estadounidense proveniente de Texas. Posteriormente, la modelo habría extendido su permanencia en el lugar.
Además, las autoridades detectaron que al menos 15 personas ingresaron al departamento durante ese período. Entre ellas figura un ciudadano británico que llegó el 17 de junio y abandonó el lugar al día siguiente.
Las cámaras de seguridad captaron tanto su ingreso como su salida del edificio. En una de las grabaciones también se lo observa trasladando sábanas hacia el sector de lavandería, una circunstancia que despertó especial interés entre los investigadores, ya que sería una de las últimas personas que tuvo contacto con la víctima.
Otro aspecto que genera interrogantes es la escena donde fue encontrado el cuerpo. La valija permanecía debajo de una ducha abierta, con una pequeña abertura por la que ingresaba agua.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, esa situación pudo haber alterado pruebas clave para esclarecer el caso. Los especialistas consideran que la exposición prolongada al agua habría deteriorado rastros biológicos y dificultado la determinación precisa de la causa de muerte.
Por esa razón, los investigadores no descartan que la disposición del cuerpo haya sido deliberada con el objetivo de modificar la escena y entorpecer el trabajo pericial.
La causa sumó otro elemento llamativo cuando los peritos encontraron dos pasaportes pertenecientes a la víctima con diferencias en la identidad consignada. En uno figuraba como Natalia Villalba Rubiano y en el otro como Rubiano Angarita.
A partir de ese hallazgo, las autoridades comenzaron a revisar sus antecedentes migratorios. Hasta ahora se confirmó que había realizado viajes recientes a Río de Janeiro y Madrid, movimientos que también son analizados para determinar si guardan relación con alguna de las personas que aparecen en la investigación.
Mientras tanto, la atención se centra en el ciudadano británico, quien abandonó Colombia poco después de los hechos. La posibilidad de que haya salido del país activó mecanismos de cooperación internacional y no se descarta que la Fiscalía solicite una notificación de Interpol para localizarlo y tomarle declaración.
Por el momento no hay imputados, aunque al menos dos hombres permanecen bajo la lupa de los investigadores. Las pericias biológicas, físicas y toxicológicas, junto con el análisis de cámaras de seguridad, registros de ingreso y testimonios de allegados, serán determinantes para esclarecer qué ocurrió con la modelo en los días previos a su muerte.
Con información de TN





