Los Moreno y el Estado como empresa familiar

Jorge Exequiel Moreno, producto genuino de la casta que aterrizó en una banca de la Legislatura por el derecho divino que le otorga ser hijo de Jorge Moreno, no se contenta con vivir del Estado como ordena el mandato familiar, sino que se acondiciona para servirse una tajada más grande que sueldos y viáticos, lo que exige ser a la vez “empresario”. Después de todo, para qué están los vínculos sino para exprimirlos.

El nene del Cabezón Moreno, mientras el padre queda extenuado jornada tras jornada de tanto controlar al Estado (consulta: ¿cuántos familiares y amigos más van a nombrar como ñoquis en el Tribunal de Cuentas? ¿Hay algún límite o es infinita la capacidad de regalar sueldos a parientes?). Bueno, el tema es que el ascendente Morenito quiere más, porque no se puede luchar por la justicia social sin una buena estructura.

Así, el exabogado del Estado, que luego presidió el Colegio de Abogados apuntalado con recursos del Estado y hoy es legislador pagado por el Estado, también parece tener ansias de convertirse en proveedor del Estado.

Para eso, el 17 de noviembre de 2025 se anotó con su empresita “Nidavelir SAS (Sociedad de Acciones Simplificada)”, poniéndose él mismo como administrador, secundado por su pareja María Eugenia Aparicio.

Y por si surge alguna otra oportunidad, se anotó también con otra empresita, “Euforia SAS”, esta vez conMaría Eugenia Aparicio como administradora y Morenito como suplente. Y que lluevan los contratos.

Ellos lo saben todo, se ofrecen para hacer obras civiles, viales, hidráulicas, sanitarias, eléctricas, pavimentos y edificios, servicios a empresas mineras, gastronomía, hotelería, turismo, operaciones inmobiliarias y de automotores, industrias y financieras, exportaciones e importaciones, asesoramiento técnico, minería en un sentido general y sector agropecuario.

De cualquier agujero del Estado donde salga plata, ellos están listos para poner el balde.

Morenito se recibió y entró al Estado de la mano del papi. Pero Morenito y el papi saben que hay negocios más grandes que ser funcionario, y no se quieren privar de nada.

Estas empresitas no tienen ni un año, pero seguramente van a ser tenidas en cuenta, porque decide el poder, y como el poder son ellos, en cualquier cena se cierra una operación.

Felicitaciones a esta familia emprendedora, y que Morenito avance tranquilo, que el encargado de controlar es el papi. Jamás aparecerá una denuncia, haga lo que haga. Porque ¡lo primero es la familia!

La casta en su máximo esplendor.

El catucho