La abogada Silvia Barrientos consideró “acertada” la decisión adoptada por la presidenta de la Cámara de Diputados, Paola Fedeli, de no avanzar con la baja laboral de las personas que habían denunciado al diputado Javier Galán.
En diálogo con la prensa, la letrada sostuvo que despedir a quienes realizaron las denuncias habría significado una “revictimización” y un mensaje intimidatorio para otras posibles víctimas.
“Los chicos que habían sido dados de baja o que pidió la baja el diputado, además de ser víctimas, iban a ser revictimizados. Yo lo interpretaba como un amedrentamiento para otras posibles víctimas, como diciendo ‘no se presenten porque va a pasar todo esto’”, expresó.
Barrientos señaló que las personas involucradas solo buscan conservar su fuente laboral y continuar desempeñándose en las funciones para las cuales habían sido contratadas.
En ese sentido, explicó que mantuvo contacto con la primera denunciante, quien atraviesa una situación económica compleja y tiene un hijo pequeño a cargo.
“Está un poco más aliviada esta chica. Vive en una casa alquilada, precaria, de madera. No es como se dijo que vive en una mansión o en una casa entregada por el Estado. Ella necesita cubrir sus gastos y quiere trabajar”, afirmó.
La abogada también remarcó que, según las denuncias, la mujer se encontraba trabajando “de manera absolutamente irregular”, situación que motivó parte de la presentación judicial.
Por otra parte, Barrientos confirmó que también representa a otro extrabajador vinculado al bloque legislativo de Galán, quien —según indicó— fue “un testigo clave” para el avance de la causa.
“Ha sido desfenestrado por todos lados, objeto de persecuciones y estaría sin trabajo también”, manifestó.
Asimismo, adelantó que la próxima semana se constituirán como querellantes en otra causa vinculada a presuntos apremios y amenazas con armas.
En relación con la investigación judicial, la letrada detalló que continúan realizándose medidas probatorias, entre ellas inspecciones oculares, pericias psicológicas y el análisis de los teléfonos celulares de las víctimas.
“Las pericias fueron muy exhaustivas, de casi dos horas cada una. Son desgastantes y revictimizantes, pero las chicas van con fe de que van a ser escuchadas y con la verdad”, sostuvo.
Finalmente, Barrientos aseguró que el proceso judicial avanza de manera transparente y consideró que la investigación “está llegando a su fin”.




