Con apoyo de bloques aliados y gobernadores, el Gobierno nacional logró este miércoles la media sanción en Diputados de la denominada Ley Hojarasca, un proyecto impulsado por el oficialismo para eliminar decenas de normas consideradas obsoletas dentro del digesto jurídico nacional. La iniciativa fue aprobada con 138 votos afirmativos, 96 negativos y nueve abstenciones, y ahora deberá ser debatida en el Senado.
La sesión comenzó atravesada por una fuerte tensión política. Mientras La Libertad Avanza buscaba avanzar con los proyectos incluidos en su agenda legislativa, el bloque de Unión por la Patria intentó impulsar la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, el oficialismo consiguió reunir quórum antes que la oposición y logró sostener el control de la sesión.
El proyecto fue diseñado por el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger y propone derogar más de 70 leyes vinculadas a regulaciones, organismos y trámites que, según el Gobierno, quedaron desactualizados o ya no tienen aplicación práctica.
Durante el debate, el diputado libertario Bertie Benegas Lynch defendió la iniciativa con un fuerte discurso contra la intervención estatal. “Creen que estamos para guiar, controlar y monitorear cada paso del ciudadano, haciéndole la vida imposible”, sostuvo. Además, afirmó que las leyes deben limitarse a proteger “la vida, la propiedad y el derecho”, y cuestionó la acumulación de regulaciones impulsadas durante las últimas décadas.
En la misma línea, el legislador oficialista Nicolás Mayoraz explicó que el proyecto apunta a eliminar normas que fueron superadas por legislaciones posteriores, perdieron vigencia por los avances tecnológicos o crearon organismos que hoy ya no existen. “El eje de la Ley Hojarasca es el paradigma de la libertad y la batalla cultural que plantea el Presidente”, afirmó.
Desde la oposición, en cambio, hubo duras críticas al contenido de la reforma. El diputado Nicolás Trotta advirtió que “detrás de esta cortina de humo pretenden seguir destruyendo al Estado”, mientras que la referente de la izquierda Myriam Bregman lanzó una de las frases más resonantes de la jornada: “Hay que ser muy termo para votar una ley como ésta”.
Tras la aprobación del proyecto, la Cámara baja continuó con el tratamiento de otros temas incluidos en el temario, entre ellos la reforma del régimen de subsidios al gas por Zona Fría.





