La Justicia de San Luis imputó a Roque Lucero, abuelo paterno de Guadalupe Lucero, por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante en una causa que avanza por separado de la investigación por la desaparición de la niña. La medida fue dictada el 20 de abril, aunque recién tomó estado público en las últimas horas.
El expediente se inició en noviembre de 2024 a partir de la denuncia de una menor, y el acusado permanece en libertad mientras continúa el proceso judicial, con restricciones y medidas preventivas. Según trascendió, también existiría otra denuncia en curso de características similares, lo que agrava la situación del imputado.
A partir de esta imputación, la familia materna de Guadalupe reclamó que se investigue si existe algún tipo de vínculo entre estos hechos y la desaparición de la niña, ocurrida en junio de 2021, cuando tenía cinco años. La solicitud apunta a que se incorporen nuevas líneas de análisis en una causa que, hasta el momento, no logró esclarecer qué ocurrió.
La abogada de la familia, Soledad Poma de Otaegui, adelantó que pedirán formalmente que el acusado sea investigado dentro del expediente principal. Además, cuestionó posibles omisiones en la pesquisa inicial, al considerar que antecedentes de este tipo deberían haber sido tenidos en cuenta desde el comienzo.
En paralelo, familiares de la niña expresaron su preocupación por la falta de articulación entre las distintas instancias judiciales y señalaron que tomaron conocimiento de la imputación a través de los medios. En ese contexto, insistieron en que cualquier dato relevante debe ser analizado para avanzar en la causa.
A casi cinco años de su desaparición, la investigación acumula múltiples hipótesis, peritajes y operativos, pero aún no hay respuestas concretas sobre su paradero. La nueva imputación reaviva interrogantes y vuelve a poner el foco en la necesidad de profundizar todas las líneas posibles para esclarecer lo ocurrido.




