Verónica Ojeda declaró este martes en el juicio que busca determinar las responsabilidades por la muerte de Diego Armando Maradona. Pero su testimonio no quedó solo en palabras: presentó un audio de una hora y 45 minutos grabado en su celular durante la reunión realizada en la Clínica Olivos, donde se definió la polémica externación del exfutbolista tras la operación en la cabeza.
Frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, Ojeda ofreció enviar el material en ese mismo momento por correo electrónico. La propuesta derivó en un cuarto intermedio inmediato y abrió una fuerte discusión en la sala. El abogado Francisco Oneto, defensor de uno de los imputados, rechazó la incorporación del archivo al sostener que desconocía su contenido. En cambio, la querella y la fiscalía pidieron que se sume como prueba.
Durante su declaración, la madre de Dieguito Fernando apuntó directamente contra dos de los principales acusados: Leopoldo Luque y Agustina Cosachov. Según relató, fue Luque quien insistió con la necesidad de operar a Maradona y, junto con la psiquiatra, tomó la decisión de trasladarlo luego a la casa de Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020.
Además, la querella encabezada por Mario Baudry puso en duda la validez de otras grabaciones incorporadas previamente al expediente. Sostuvo que algunos audios acercados por personas vinculadas al abogado Víctor Stinfale podrían haber sido editados o manipulados para deslindar responsabilidades.
El deterioro de Maradona en sus últimos meses
Ojeda también describió el delicado estado físico y emocional de Maradona en la etapa final de su vida. Recordó especialmente su aparición pública en el cumpleaños número 60, en la cancha de Gimnasia, y aseguró que Diego estaba prácticamente sedado.
Según su relato, fue presionado por su entorno —mencionó puntualmente a Vanesa Morla— para asistir a ese acto, del que participó apenas unos minutos debido al evidente deterioro que mostraba.
La testigo también denunció situaciones irregulares en la casa de Brandsen, donde vivió Maradona antes de su internación. Afirmó que un asistente conocido como “Charly” le suministraba alcohol y contó que en una oportunidad encontró marihuana en la habitación del exjugador. Dijo además que ese episodio derivó en una discusión con Matías Morla.
“Me llamaron para salvarle la vida”
Ojeda explicó que volvió a acercarse al círculo íntimo de Maradona en 2020 tras el llamado desesperado de una masajista, que la veía como la última posibilidad de ayudarlo.
Describió un clima hostil alrededor del exfutbolista y aseguró que cada vez que intentaba visitarlo o intervenir era tratada como el “demonio de Tasmania” por quienes lo rodeaban.





