El número de víctimas por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio continúa en aumento. Las autoridades informaron este martes que el saldo asciende a 1.943 personas fallecidas y 10.571 heridas, mientras miles de familias permanecen afectadas por la tragedia.
El nuevo balance representa un incremento respecto al reporte difundido el lunes, cuando se habían contabilizado 1.719 muertos y 5.034 heridos.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, señaló además que ya son 15.866 las personas damnificadas por los sismos y aseguró que los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas más afectadas.
En el estado de La Guaira, epicentro del desastre, fueron rescatadas con vida 6.461 personas desde que ocurrieron los terremotos. La última fue un niño de dos años, hallado durante la madrugada de este martes entre los escombros.
Sin embargo, con el paso de los días las posibilidades de encontrar sobrevivientes se reducen considerablemente. Mientras que durante la primera jornada fueron rescatadas 2.407 personas, el cuarto día esa cifra cayó a 345, el quinto se localizaron apenas cuatro sobrevivientes y este martes solo se concretó un rescate.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, unas 30.000 personas se encontraban en la zona costera comprendida entre Catia La Mar y Caraballeda al momento del terremoto. Entre 13.400 y 13.500 lograron ponerse a salvo por sus propios medios o con ayuda de familiares y vecinos.
“Podemos estimar que 19.861 personas salvaron la vida en La Guaira”, afirmó Rodríguez.
Pese a ello, el Gobierno venezolano no brindó un número oficial de desaparecidos. Las cifras difundidas dejan una diferencia de entre 7.000 y 10.000 personas que no aparecen ni entre los sobrevivientes contabilizados ni entre las víctimas fatales.
Por su parte, Naciones Unidas estima que la cantidad de desaparecidos podría alcanzar las 50.000 personas.
Frente a la emergencia, las autoridades habilitaron 14 refugios en La Guaira y otros 55 distribuidos entre Caracas y distintos estados afectados para asistir a las familias que perdieron sus hogares.





