Feriantes que desarrollan sus actividades en la Plaza 25 de Mayo manifestaron su preocupación luego de recibir una notificación de inspectores municipales mediante la cual se les informó que no podrán continuar trabajando en ese espacio a partir del próximo fin de semana.
Según expresaron durante una transmisión en vivo, los trabajadores cuentan con autorizaciones municipales para desarrollar sus respectivos rubros y sostienen que la decisión fue comunicada sin una alternativa concreta que permita garantizar la continuidad de su actividad.
“Nos echaron por obligación, con amenazas, de la Plaza 25 de Mayo. A partir del viernes no podemos asistir”, manifestó una de las feriantes, quien explicó que los trabajadores se reunieron para buscar una solución ante la medida.
Los feriantes señalaron que, al momento de obtener las autorizaciones, cada uno informó previamente qué tipo de productos comercializaba. Entre los rubros mencionados se encuentran artesanías, tejidos, trabajos de sublimación y grabados, entre otros.
“Nosotros estamos autorizados a trabajar, queremos trabajar. No queremos salir a pedir una beca o un trabajo. Que no nos quiten nuestra única fuente laboral, que son dos días a la semana”, sostuvo una de las integrantes de la feria.
Preocupación por la reubicación
Los trabajadores indicaron que se les mencionó la posibilidad de ser reubicados en otros espacios, aunque cuestionaron que los lugares propuestos no tendrían el mismo movimiento de público y turistas que la Plaza 25 de Mayo.
En ese sentido, remarcaron que buena parte de sus ventas depende del turismo y de las personas que recorren el centro de la ciudad durante los fines de semana.
“Si vamos a otras plazas no es lo mismo. Nosotros trabajamos para la gente que viene a Catamarca, para el turista. Vivimos de la gente que va a pasear”, explicaron.
También plantearon diferencias entre el movimiento comercial de la Plaza 25 de Mayo y otros puntos donde se desarrollan ferias con productos de características diferentes.
Los feriantes advirtieron que una eventual disminución de las ventas afectaría directamente a sus economías familiares, ya que muchos sostienen que esta actividad representa su principal o única fuente de ingresos.
Advierten sobre posibles decomisos
Otro de los puntos señalados durante el reclamo fue que, según la notificación recibida, si los feriantes se presentan a trabajar en la plaza podrían ser objeto de decomiso de sus productos.
“Nos dijeron que si vamos a trabajar nos van a decomisar todo. No nos sobra el dinero. Para nosotros es una inversión impresionante poder realizar nuestros productos”, expresó una de las trabajadoras.
Por este motivo, reclamaron que, en caso de existir una decisión de modificar el funcionamiento de la feria, se contemple una instancia de diálogo y una alternativa que permita continuar con sus actividades.
Cuestionan versiones sobre el funcionamiento de la feria
Durante la entrevista, los trabajadores también rechazaron versiones que, según señalaron, circulan en torno a la actividad de los feriantes, como la supuesta venta de determinados productos o acusaciones vinculadas a la limpieza y utilización del espacio público.
Sostuvieron que todos los productos comercializados son declarados al momento de solicitar la autorización y remarcaron que mantienen una conducta de cuidado del espacio.
Además, explicaron que cada feriante lleva su propia silla y que procuran mantener libres los bancos de la plaza para los visitantes.
Según relataron, la presencia de los feriantes también cumple una función vinculada al turismo, ya que aseguran que suelen orientar a quienes visitan la ciudad sobre lugares para recorrer, comer o conocer.
“Somos gente trabajadora, es la única oportunidad que tenemos. No somos indigentes tirados y abandonados”, expresaron.
Los trabajadores esperan ahora poder establecer un diálogo con las autoridades municipales y encontrar una alternativa que les permita continuar desarrollando sus actividades sin perder su principal fuente de ingresos.




