Zelenski confirmó un ataque masivo contra Moscú

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó este domingo que las fuerzas ucranianas llevaron adelante una ofensiva de largo alcance contra objetivos estratégicos ubicados en la región de Moscú. El ataque tuvo como uno de sus principales blancos a la Refinería de Petróleo de Moscú, situada en el distrito de Kapotnia, y también alcanzó un complejo logístico.

Según informó Zelenski, los ataques fueron ejecutados durante la madrugada y estuvieron dirigidos contra instalaciones vinculadas con la industria petrolera y la logística rusa. El mandatario sostuvo que se trató de una operación destinada a afectar recursos utilizados para sostener el esfuerzo bélico de Rusia. Entre los sistemas empleados mencionó distintos modelos de drones y misiles de fabricación ucraniana, entre ellos FP-1, RZ-100, Palianytsia, Flamingo, Liutyi y Pelican.

La ofensiva provocó daños en la refinería ubicada en Kapotnia. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, confirmó que una instalación dentro del complejo petrolero fue alcanzada, aunque aseguró que no hubo víctimas en el lugar. La planta es una de las principales refinerías de Rusia y tiene capacidad para procesar alrededor de 11 millones de toneladas de crudo al año.

El ataque también tuvo consecuencias en zonas residenciales de la región de Moscú. El gobernador Andréi Vorobiov informó que dos personas murieron y que hubo varios heridos como consecuencia de los impactos. Una de las víctimas fue una mujer de 44 años, mientras que la otra era un hombre de edad avanzada. Además, cerca de 400 habitantes de un edificio residencial debieron ser evacuados, entre ellos unos 70 niños.

Las autoridades rusas calificaron la ofensiva como el mayor ataque con drones registrado hasta ahora contra Moscú. Sobianin señaló que más de 1.600 vehículos no tripulados fueron interceptados desde el sábado, incluidos unos 450 que se dirigían hacia la capital. La magnitud total de esas cifras corresponde a reportes de las autoridades rusas y no pudo ser verificada de manera independiente en su totalidad.

El episodio ocurrió mientras Rusia atravesaba la tercera y última jornada de sus elecciones legislativas, desarrolladas entre el 18 y el 20 de septiembre. Sobianin sostuvo que la ofensiva buscaba afectar los comicios, aunque afirmó que ese objetivo no fue alcanzado.

El nuevo ataque se produce además en medio de una escalada de las acciones contra la infraestructura energética rusa. Los sucesivos ataques ucranianos contra refinerías redujeron parte de la capacidad de procesamiento de petróleo del país y contribuyeron a problemas de abastecimiento y aumentos en los precios de los combustibles en distintas regiones.