Este viernes 18 de septiembre a las 20 horas será la largada del XXIII Gran Premio Argentino Histórico (GPAH), la competencia de regularidad más importante del país, organizada por el Automóvil Club Argentino (ACA).
La prueba se extenderá hasta el 25 de septiembre y reunirá a pilotos a bordo de vehículos clásicos e históricos para recorrer miles de kilómetros por caminos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Catamarca y San Juan.
La largada se realizará desde la sede central del ACA, mientras que desde las 13 horas los vehículos participantes estarán expuestos para el público en el parque cerrado ubicado sobre Mariscal Castilla, entre las avenidas Del Libertador y Figueroa Alcorta.
El recorrido estará dividido en los tramos Luján–Alta Gracia, Alta Gracia–Catamarca, Catamarca–San Juan y San Juan–Córdoba, además de la salida simbólica desde la Ciudad de Buenos Aires.
En esta edición, vuelve a incorporarse la categoría “Contemporáneos”, destinada a vehículos fabricados desde 1985 en adelante, que amplió el universo de automóviles habilitados para participar de la competencia.
El Gran Premio es una competencia de regularidad a nivel nacional y, además, está encuadrado dentro del campeonato CODASUR de regularidad histórica. Mantiene, asimismo, su tradicional perfil solidario: durante el desarrollo de cada etapa, se colabora con Cáritas Argentina recolectando alimentos no perecederos.
La competencia, que es un verdadero museo itinerante que recorre miles de kilómetros al servicio del país, representa un atractivo turístico y comercial para las localidades que atraviesa.
Así, alrededor de 400 personas, entre pilotos, navegantes, equipos de auxilio y autoridades, participan del evento, con un impacto en las economías locales a través del consumo y la ocupación hotelera.
Un momento especial de esta edición será el regreso a la Argentina del legendario piloto polaco Sobiesław Zasada, de 96 años, quien participará como invitado especial y volverá a encontrarse con los caminos que lo convirtieron en una figura histórica.
En 1967, Zasada llegó a la Argentina para disputar el Gran Premio Internacional de Turismo, una exigente competencia de larga distancia que recorría miles de kilómetros por caminos de tierra y ripio.
Al volante de un Porsche 911 T rojo, identificado con el número 405, el piloto polaco logró la victoria entre 370 participantes, en un triunfo que quedó incorporado a la historia del automovilismo argentino y que el público continúa celebrando.





