EE.UU. y Arabia Saudita avanzan con un acuerdo nuclear que genera preocupación en Israel

Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear que podría incluir el desarrollo de capacidades para el enriquecimiento de uranio, una posibilidad que encendió alertas en Israel por sus eventuales implicancias estratégicas en Medio Oriente.

El pacto forma parte de una serie de acuerdos entre Washington y Riad destinados a fortalecer la relación bilateral en áreas energéticas, tecnológicas y de seguridad. Sin embargo, el componente nuclear es el que genera mayor atención, debido a que el enriquecimiento de uranio es una tecnología de doble uso: puede destinarse a fines civiles, pero también puede ser utilizada en programas con objetivos militares.

Arabia Saudita sostiene que busca desarrollar energía nuclear con fines pacíficos para diversificar su matriz energética y reducir su dependencia del petróleo. No obstante, funcionarios israelíes expresaron preocupación ante la posibilidad de que el reino saudita adquiera una capacidad nuclear propia en una región marcada por tensiones geopolíticas.

El temor en Israel también está vinculado a que Arabia Saudita no reconoce oficialmente al Estado judío, aunque en los últimos años ambos países mantuvieron contactos indirectos en el marco de negociaciones impulsadas por Estados Unidos para una eventual normalización de relaciones.

Desde Washington señalaron que cualquier cooperación nuclear estará sujeta a controles y acuerdos de supervisión internacional, mientras que especialistas advierten que el manejo del ciclo de combustible nuclear será uno de los puntos más sensibles de la negociación.

El avance del acuerdo ocurre en un contexto de creciente disputa regional, especialmente por el programa nuclear iraní y el equilibrio de poder en Medio Oriente, donde Israel considera clave evitar la proliferación de capacidades nucleares en países vecinos.