Un cardenal que sonaba como candidato al papado fue apartado tras denuncias de abuso sexual

El cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat y uno de los nombres que sonaban como posible sucesor del papa Francisco durante el último cónclave, quedó apartado de sus funciones luego de que al menos cinco mujeres lo acusaran de presuntas agresiones sexuales.

Las denuncias son investigadas por el Vaticano y, por el momento, no existe una presentación formal ante la Justicia de Marruecos. Así lo confirmó el vicario general de la arquidiócesis, Marc Helfer, colaborador directo del prelado.

López Romero, de 74 años, rechazó todas las acusaciones y aseguró que colaborará con la investigación eclesiástica. “He respondido a mis superiores y seguiré cooperando plenamente con ellos”, expresó en un comunicado, en el que también negó haber cometido “agresión, violencia o acoso sexual”.

Mientras avanza la investigación, el cardenal anunció que se apartará temporalmente de sus actividades pastorales y de las celebraciones públicas. “Para no obstaculizar el proceso, voy a tomar distancia”, sostuvo en un mensaje dirigido a los fieles de la diócesis.

Según publicó la agencia AFP, una de las denunciantes, una mujer jubilada que colaboraba activamente con la Iglesia, relató haber sufrido reiteradas agresiones sexuales, aunque pidió que los detalles de su testimonio no fueran difundidos en esta etapa.

Otra mujer presentó un escrito ante la Nunciatura Apostólica en Rabat, en el que denunció haber sido víctima de “gestos físicos” que consideró inapropiados. Entre ellos mencionó abrazos insistentes y prolongados, además de un intento de acercamiento que, según su relato, interpretó como un intento de besarla.

Fuentes vinculadas a la diócesis señalaron además que existen al menos otras tres mujeres que habrían denunciado hechos de características similares, algunos de ellos conocidos en el ámbito de la confesión.

Durante el cónclave celebrado en mayo de 2025, López Romero aparecía entre los cardenales con mayor proyección y era mencionado por distintos medios especializados como uno de los posibles candidatos al papado.

Ordenado sacerdote en 1979, desarrolló buena parte de su carrera pastoral en América Latina. Entre 1984 y comienzos de la década del 2000 trabajó en Paraguay y, posteriormente, fue superior de la provincia salesiana de Bolivia entre 2011 y 2014, antes de asumir como arzobispo de Rabat.

El caso vuelve a poner bajo la lupa a la Iglesia católica, que en los últimos años enfrentó numerosos escándalos por abusos sexuales cometidos por miembros del clero y por el manejo de esas denuncias. Durante el pontificado de Francisco se impulsó una política de tolerancia cero y se implementaron reformas orientadas a fortalecer los mecanismos de investigación y protección de las víctimas.