La Fiscalía de Instrucción de Quinta Nominación dispuso una serie de nuevas medidas periciales en el marco de la investigación por el homicidio de Juan Carlos Rojas, con el objetivo de profundizar el análisis de la evidencia genética y papiloscópica recolectada durante la causa. Las resoluciones fueron firmadas el viernes 3 de julio y apuntan a preservar pruebas consideradas de interés para el esclarecimiento del hecho.
Entre las principales disposiciones, la fiscalía ordenó avanzar con un nuevo procesamiento de muestras biológicas que anteriormente no pudieron ser tipificadas debido a la presencia de inhibidores o a la escasa cantidad de ADN disponible. El Laboratorio Satélite Forense informó que cuenta con los insumos necesarios para realizar el reanálisis, aunque previamente deberá precisar cuáles de las muestras podrían agotarse durante el procedimiento y fijar la fecha de inicio de la pericia.
Además, un informe técnico del Área de Genética concluyó que es factible intentar extraer ADN de los soportes que contienen rastros papiloscópicos levantados en el vehículo Volkswagen Suran vinculado a la investigación. Para ello, los especialistas recomendaron que cualquier extracción genética se realice antes de aplicar reactivos químicos sobre las huellas y que las muestras sean manipuladas bajo estricta cadena de custodia para evitar contaminación o degradación del material biológico.
A partir de esa recomendación, la Fiscalía libró un oficio a la Dirección General de Criminalística de la Policía de Catamarca ordenando preservar los ocho soportes de huellas obtenidos en el automóvil. También dispuso que se documente la trazabilidad completa de todas las personas que manipularon esos elementos desde diciembre de 2022 hasta la actualidad, indicando nombres, funciones, fechas y tareas realizadas, con un plazo de cinco días hábiles para incorporar esa información al expediente.
La resolución prohíbe expresamente la realización de nuevos tratamientos químicos sobre los soportes sin autorización judicial y establece que, una vez finalizados los cotejos dactiloscópicos, deberán ser embalados y trasladados al Área de Genética del Laboratorio Satélite Forense respetando los protocolos nacionales de preservación de evidencia.
Otro de los puntos relevantes es que la Fiscalía declaró incompatible que la propia Dirección de Criminalística realice el cotejo de huellas correspondientes a cinco agentes que dependen de esa repartición, al considerar que ello podría afectar la imparcialidad del procedimiento. En consecuencia, esa tarea fue encomendada al Área de Criminalística del Laboratorio Satélite Forense, organismo considerado ajeno a la dependencia policial involucrada.
Asimismo, se ordenó que la Dirección de Criminalística remita en un plazo de diez días hábiles los informes de levantamiento de rastros y las fichas decadactilares de esos cinco agentes para que el nuevo organismo pericial pueda efectuar el cotejo correspondiente. En cuanto al resto de las personas incluidas en la nómina complementaria, la dependencia policial deberá continuar con los análisis ya ordenados, presentar informes de avance semanales y emitir un informe definitivo dentro de los sesenta días hábiles posteriores a la recepción de todas las fichas dactilares.
En el oficio remitido a Criminalística, la Fiscalía advirtió además que la medida de cotejo ordenada originalmente en septiembre de 2024 acumula más de 21 meses de demora sin haber sido concluida, por lo que exigió que las nuevas diligencias se cumplan con “la máxima celeridad y eficacia”, advirtiendo que el incumplimiento injustificado de los plazos podrá generar responsabilidades funcionales y disciplinarias.





