
La Selección Argentina volvió a demostrar que nunca hay que darla por vencida. En una noche cargada de tensión en Atlanta, el equipo de Lionel Scaloni remontó un 2-0 frente a Egipto, ganó 3-2 y selló su clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. Ahora espera por el ganador del cruce entre Colombia y Suiza.
El comienzo fue todo cuesta arriba. Egipto sorprendió desde el arranque con un equipo ordenado, intenso y efectivo. Aprovechó una pelota parada para abrir el marcador con Yasser Ibrahim y complicó aún más el panorama de un conjunto argentino que volvió a mostrar dificultades para encontrar su mejor versión.
Como si eso fuera poco, Lionel Messi tuvo la oportunidad de igualar desde los doce pasos, pero el arquero Mohamed Shobeir adivinó la ejecución y sostuvo la ventaja africana. El capitán sintió el impacto del penal fallado y la Selección atravesó varios minutos de incertidumbre, algo inédito en lo que iba del torneo.
Sin embargo, antes del descanso comenzaron a aparecer las primeras señales de reacción. Alexis Mac Allister estuvo cerca con un cabezazo, Messi estrelló un tiro libre en el palo y Julián Álvarez también chocó con una gran respuesta de Shobeir, que se transformaba en la figura del encuentro.
En el complemento, el desarrollo no cambió demasiado. Egipto se replegó cerca de su área y Argentina monopolizó la pelota, aunque sin la claridad necesaria para romper un bloque defensivo que parecía inexpugnable. Leandro Paredes intentó conducir desde el mediocampo y buscar variantes con remates de media distancia, mientras Messi asumía cada vez más protagonismo para intentar cambiar el rumbo del partido.
La Selección tuvo un respiro cuando el VAR anuló un gol egipcio por una infracción sobre Lisandro Martínez en el inicio de la jugada. Pero el alivio duró poco. A diez minutos del final, Mostafa Ziko encontró el segundo gol y dejó a Argentina contra las cuerdas.
Parecía una sentencia. El equipo no encontraba respuestas futbolísticas, Messi había fallado un penal y el reloj jugaba en contra. Sin embargo, este grupo volvió a sacar a relucir el carácter que tantas veces lo sostuvo en los momentos límite.
El descuento llegó a los 82 minutos. Messi desbordó por la derecha y envió un centro preciso para que Cristian Romero ganara de cabeza y marcara el 2-1. Ese gol cambió el ánimo del partido. Egipto comenzó a dudar y Argentina olió la oportunidad.
Cinco minutos después apareció el capitán. Messi recibió dentro del área, encontró el espacio y definió con la calidad de siempre para establecer el 2-2. De la desesperación, la Selección pasó a creer nuevamente en la victoria.
Y cuando el empate parecía conducir el encuentro al alargue, llegó el golpe definitivo. En tiempo de descuento, Lisandro Martínez recuperó una pelota clave en campo propio e inició el contraataque. Julián Álvarez habilitó a Lautaro Martínez, que desbordó por la derecha y lanzó un centro perfecto. Enzo Fernández apareció por el medio, ganó de cabeza y desató el festejo argentino con el 3-2 definitivo.




