Andrada respaldó el acuerdo con los holdouts, pero advirtió que el rumbo económico “no es sustentable”

El senador nacional por Catamarca, Guillermo Andrada, fundamentó este jueves el acompañamiento de su bloque al acuerdo de conciliación alcanzado entre el Estado argentino y los fondos Bainbridge y Attestor, aunque aprovechó su intervención en el Senado para cuestionar la estrategia económica del Gobierno nacional y advertir sobre la fragilidad del actual esquema fiscal.

Durante su exposición, Andrada aclaró que el respaldo al dictamen no implica una celebración del acuerdo, sino una decisión basada en la “responsabilidad institucional” y en la necesidad de evitar mayores costos para el país.

“Estamos actuando con responsabilidad como Nación”, sostuvo el legislador, al explicar que el entendimiento contempla un pago cercano a los 171 millones de dólares con una quita del 35%, además de poner fin a un litigio que podría derivar en consecuencias financieras más gravosas para Argentina.

El senador destacó que el acuerdo tiene plazos perentorios y advirtió que una demora en su aprobación podría incrementar significativamente los costos para el Estado. También señaló los riesgos asociados a los mecanismos de “discovery”, mediante los cuales los acreedores pueden solicitar información y avanzar sobre activos argentinos en el exterior.

En ese sentido, recordó que distintos bienes estratégicos del país ya fueron objeto de acciones judiciales en tribunales extranjeros, entre ellos participaciones accionarias de empresas estatales y otros activos financieros.

Andrada sostuvo además que la aprobación del acuerdo contribuye a mejorar la imagen de Argentina ante los mercados internacionales y puede ayudar a fortalecer la credibilidad financiera del país en momentos en que busca reducir el riesgo país y recuperar acceso al crédito externo.

Sin embargo, el legislador peronista aprovechó su intervención para marcar diferencias con la política económica impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Si bien reconoció la importancia de mantener el superávit fiscal, consideró que los números oficiales no reflejan completamente la realidad económica.

“Hoy el superávit fiscal es un espejismo”, afirmó, al señalar que existen obligaciones postergadas, deuda flotante e intereses financieros que, a su entender, distorsionan el resultado fiscal exhibido por la administración nacional.

También cuestionó el freno de la obra pública, la caída del consumo, el aumento de la morosidad de las familias y la pérdida del poder adquisitivo de amplios sectores de trabajadores.

Para Andrada, la sostenibilidad económica no puede depender únicamente del ajuste fiscal ni de sectores como el agro, la minería o la energía. “Si hay empleo registrado de calidad habrá salarios estables; si hay salarios estables habrá consumo; y si hay consumo habrá recaudación. Recién ahí el superávit fiscal será real”, argumentó.

Pese a las críticas, el senador ratificó el acompañamiento de su bloque al acuerdo al considerar que representa la alternativa menos costosa para el país frente a un litigio internacional de larga data.

“No se trata de premiar a los litigantes. Se trata de evitar un mal mayor”, concluyó.