El crimen de Agostina Vega continúa sumando datos estremecedores. Los resultados preliminares de la autopsia confirmaron que la adolescente de 14 años murió por asfixia mecánica y que el ataque ocurrió entre la 1 y las 3 de la madrugada del domingo, pocas horas después de haber sido vista por última vez en Córdoba.
Los estudios forenses también detectaron graves lesiones en los órganos internos de la víctima, compatibles con un episodio de extrema violencia. A eso se suma otro dato que conmociona a los investigadores: el cuerpo presentaba signos de desmembramiento, una situación que complejiza tanto el trabajo pericial como la reconstrucción de las circunstancias del crimen.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que el estado en el que fueron encontrados los restos obliga a realizar estudios complementarios para determinar con precisión cómo fue asesinada Agostina y si hubo más personas involucradas además del único detenido, Claudio Gabriel Barrelier.
Hasta el momento, los especialistas mantienen abiertas distintas hipótesis sobre el mecanismo de muerte. Aunque la autopsia preliminar apuntó a una asfixia mecánica, todavía se analizan posibles golpes, lesiones provocadas con elementos cortantes e incluso una eventual intoxicación.
El cuerpo de la adolescente fue hallado tras varios días de búsqueda en un descampado. Estaba desnudo y enterrado en dos pozos poco profundos cubiertos con tierra y piedras. La localización fue posible gracias al trabajo de una perra de la Policía que participaba de los rastrillajes en la zona.
La identificación pudo concretarse rápidamente por los anillos que llevaba puestos al momento del hallazgo. En paralelo, la fiscalía continúa reconstruyendo las últimas horas de vida de la adolescente y analiza distintas pruebas incorporadas al expediente.
Uno de los elementos clave sigue siendo el teléfono celular de Agostina, que aún no fue encontrado. Sin embargo, las pericias tecnológicas determinaron que el dispositivo registró actividad durante aproximadamente tres horas en una antena de telefonía celular, un movimiento que coincide con el horario estimado del crimen.
Los investigadores también esperan los resultados de las pericias realizadas en la vivienda donde sospechan que ocurrió el asesinato y sobre el Ford Ka que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo. Allí buscan rastros biológicos, fibras y cualquier evidencia que permita reconstruir la secuencia del hecho.
La causa además incorpora el análisis de teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos y un mensaje que recibió la madre de la víctima en medio de la desesperada búsqueda. “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”, decía el texto que ahora es investigado por la fiscalía para determinar quién lo envió y si intentó desviar la investigación.
Con los primeros resultados forenses ya incorporados al expediente, la Justicia intenta esclarecer uno de los crímenes más impactantes de los últimos días y definir la situación procesal del acusado.





