La Justicia Juvenil homologó el primer acuerdo de mediación penal restaurativa en Catamarca

El Juzgado Penal Juvenil Nº 1 homologó el primer acuerdo alcanzado en el marco del programa piloto de Mediación Penal Juvenil implementado por la Corte de Justicia de Catamarca (Acordada Nº 4770). La resolución, firmada por el juez Dr. Rodrigo Morabito, destaca que la solución lograda constituye mucho más que el cierre de un proceso judicial: representa una forma diferente de entender y ejercer la justicia, centrada en la reparación del daño, la responsabilización del adolescente y la reconstrucción de los vínculos sociales.

En la sentencia homologatoria, el magistrado señaló que la experiencia desarrollada respetó plenamente la normativa vigente, las garantías constitucionales y los principios que rigen la mediación penal adolescente. Asimismo, valoró el trabajo realizado durante el proceso restaurativo y resaltó que el acuerdo alcanzado “trasciende a las partes involucradas” porque demuestra que es posible abordar los conflictos penales desde una perspectiva que privilegia el diálogo, la escucha y la reparación por sobre respuestas exclusivamente punitivas.

En los fundamentos de la resolución, el Dr. Morabito sostuvo que en este proceso “no hubo indiferencia frente al daño”, sino un espacio donde la víctima pudo ser escuchada y considerada en su dimensión humana, mientras que el adolescente fue interpelado como una persona capaz de comprender las consecuencias de sus actos, asumir responsabilidades y modificar su conducta. En ese sentido, remarcó que “no toda justicia se agota en el castigo, ni toda respuesta eficaz es aquella que más duele”, sino que “existen caminos que, sin renunciar a la responsabilidad, logran algo más profundo y duradero; reconstruir lo dañado, evitar nuevas violencias y generar verdaderas oportunidades de transformación”.

La resolución también destaca que, especialmente cuando se trata de adolescentes, los procesos penales tradicionales pueden generar efectos estigmatizantes difíciles de revertir, mientras que la mediación promueve la inclusión, el diálogo y la responsabilización activa. Según expresó el magistrado en la sentencia, en este caso el joven asumió su responsabilidad “por comprensión y no por imposición”, circunstancia que otorga un valor particularmente significativo a la solución alcanzada.

La causa remitida a mediación se originó a partir de una investigación por el delito de encubrimiento por receptación, debido a que el adolescente involucrado adquirió una motocicleta que había sido sustraída a la víctima.

Durante la audiencia realizada en el Centro de Mediación Judicial participaron el Defensor Penal Juvenil, Dr. Sergio Daniel Veliz, y la Asesora de Menores e Incapaces, Dra. Daniela Faerman. El proceso fue desarrollado bajo la metodología de comediación interdisciplinaria por la Dra. María Belén López, mediadora abogada, y la Lic. Mónica Garay Bustos, mediadora psicóloga, cuya intervención permitió generar un espacio de diálogo y construcción de acuerdos entre las partes, conforme a los principios de la justicia restaurativa.

La resolución concluye reafirmando el compromiso con “una justicia que no se limite a reaccionar frente al conflicto, sino que contribuya a transformarlo; una justicia que no se conforme con cerrar expedientes o legajos judiciales, sino que aspire a cerrar heridas”.

De esta manera, la sentencia remarca que la homologación de este primer acuerdo constituye también un respaldo institucional a las prácticas restaurativas y al trabajo interdisciplinario desarrollado en el ámbito de la mediación judicial, entendidas como herramientas capaces de fortalecer el tejido social y promover una participación activa de las personas involucradas en la resolución de sus conflictos.