El Gobierno nacional adjudicó los primeros corredores de rutas que quedaron bajo concesión privada. En total, abarcan unos 9.000 kilómetros y las empresas concesionarias podrían obtener ingresos cercanos a $518 mil millones por año a través del cobro de peajes.
Según las estimaciones difundidas, el negocio alcanzaría unos US$343 millones anuales al tipo de cambio oficial y alrededor de US$6.800 millones durante los 20 años previstos en los contratos. Además, las concesiones contemplan actualizaciones tarifarias y la posibilidad de habilitar nuevas estaciones de peaje.
El grupo Cartellone obtuvo corredores que generarían unos $135 mil millones anuales. Autovía Construcciones y Servicios quedó a cargo del Tramo Oriental y participará del Noroeste, mientras que José Cartellone Construcciones Civiles fue adjudicada para el Centro Norte.
En segundo lugar quedó el consorcio integrado por Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco, que operará el tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur. Allí se encuentran las autopistas Ezeiza-Cañuelas y Riccheri, además de distintas rutas nacionales. La facturación estimada para este corredor es de $128 mil millones al año.
Por otra parte, la unión conformada por Basaa y Cecosa obtuvo el Tramo Puntano, con una recaudación proyectada de $36 mil millones anuales. También consiguieron corredores Obring, Pitón y Rovial, en Chaco, Santa Fe y la conexión Rosario-Victoria, junto con otras empresas.





