La representación argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se abstuvo de votar un proyecto de resolución que busca reafirmar la erradicación de las formas contemporáneas de colonialismo. La iniciativa fue presentada por Rusia ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General y propone ratificar la Resolución 1514, un documento que defiende la integridad territorial frente a ocupaciones externas y constituye una base jurídica del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
La decisión llamó la atención porque, en septiembre, el presidente Javier Milei había reclamado ante la propia Asamblea General “la erradicación del colonialismo” en el archipiélago. En aquella oportunidad, sostuvo que el principio de libre determinación “existe para liberar a los pueblos colonizados, no para consagrar situaciones derivadas de la colonización”.
La votación terminó con 85 votos a favor, 49 en contra y 23 abstenciones. Argentina compartió su postura con Estados Unidos y otros países de la región, mientras que Brasil y México votaron a favor de la iniciativa, junto con Sudáfrica e India.
La abstención generó críticas de funcionarios de la oposición. Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, cuestionó la decisión y afirmó: “La Cuestión Malvinas merece una diplomacia que no esté de rodillas. Abstenerse frente al colonialismo no es solo un papelón. Constituye un acto de irresponsabilidad”.
Ante estos cuestionamientos, el canciller Pablo Quirno respondió a través de la red social X: “No puede manejar una provincia, mirá si va a entender de política internacional”.
El proyecto aprobado en comisión quedó en condiciones de continuar su tratamiento en la Asamblea General. La votación no definió la soberanía de las Islas Malvinas, que cuenta con un proceso específico dentro de las Naciones Unidas.





