Además del reporte de su staff elaborado en ocasión de la segunda revisión del acuerdo con la Argentina, el FMI publicó otro documento, con un enfoque de mediano plazo sobre el país. En su propuesta de reforma tributaria, la entidad apuntó ampliar la base de trabajadores que pagan Impuesto a las Ganancias y a reconvertir el Monotributo hacia el régimen general.
El “Artículo IV” es una revisión que el FMI no hacía en Argentina desde 2022. Es una prerrogativa que tiene el organismo sobre sus países miembros, para vigilar y supervisar las políticas económicas. En momentos de negociación sobre nuevos programas, este tipo de auditorías suelen frenarse, pero luego se reanudan. Incluye un análisis de mediano plazo junto con recomendaciones.
En la última publicación con respecto a la Argentina, el FMI planteó que el Gobierno debería completar las últimas modificaciones en el esquema impositivo con una reforma fiscal más integral. De hecho, la gestión de Javier Milei se comprometió a presentar una propuesta al respecto antes de fin de este año.
Según el FMI, la reforma integral del sistema tributario argentino a nivel federal podrían derivar en ingresos de hasta 3,3% del PBI. De ese total, la mitad correspondería a las provincias.
Los cinco ejes de la reforma tributaria que propuso el FMI
El trabajo del organismo que conduce Kristalina Georgieva apuntó a cinco ejes de modificaciones en el sistema tributario, con el objetivo de ampliar la base impositiva.
1) La reducción del gasto tributario. El FMI evaluó que el gasto tributario es elevado (alrededor del 3,5% del PIB), principalmente debido al IVA (1,2% del PIB), el Monotributo (1% del PIB) y los regímenes especiales (0,5% del PIB). Entre las opciones se incluyen la unificación de los tipos del IVA con compensaciones específicas para los hogares vulnerables (ganancias fiscales netas del 0,4% del PIB) y la reducción de los regímenes preferenciales.
2) Ampliación de la base del impuesto a las Ganancias. El FMI apuntó que la recaudación de este impuesto (1,8% del PIB) se mantiene por debajo de la de otros países de la región y del promedio de la OCDE.
“La reforma de 2023 redujo drásticamente la base, dejando a menos del 1% de los trabajadores formales pagando el IRPF. Aunque se revirtió parcialmente en 2024, el umbral de exención se mantiene por encima del nivel anterior a 2023. La reforma debería reducir el umbral para que al menos el 20% de los trabajadores paguen Ganancias (como en 2019), lo que generaría alrededor del 0,4% del PIB armonizando las deducciones entre las distintas categorías laborales y simplificando la estructura de tipos impositivos”, propuso el organismo.
3) Reforma del régimen Monotributo. El FMI reconoció que el Monotributo simplifica el cumplimiento, fomenta la formalización y amplía la cobertura de salud y pensiones, pero aseguró que impone una carga efectiva mucho menor que el sistema general, lo que genera fragmentación empresarial y limita el crecimiento de las empresas. Al alinear el Monotributo al sistema general, el Estado podría generar recaudación adicional por 0,4% del PBI, dijo la entidad multilateral.
“La estructura de pago fijo también crea fuertes saltos en la obligación tributaria entre umbrales que desalientan el acceso a categorías superiores. Cualquier reforma debería reducir los efectos de los umbrales, alinear las alícuotas y las contribuciones sociales con el régimen general y aprovechar las herramientas digitales para simplificar el cumplimiento”, sugirió el FMI, y calculó que podría aportar 1% del PBI.
4) Simplificación del Impuesto sobre Sociedades (IS). El FMI indicó que, mientras la alícuota máxima del 35% supera la media mundial del 25%, el sistema progresivo basado en el tamaño y los ingresos de las empresas fomenta la evasión fiscal.
“Se podría considerar el establecimiento de un impuesto mínimo basado en la facturación, combinado con un tipo fijo del 30% del IS aplicado a dicho impuesto. Además, un tratamiento más equilibrado de los ingresos por inversiones (dividendos, intereses, ganancias de capital) a nivel personal podría reducir un posible sesgo a favor del financiamiento mediante deuda en comparación con el financiamiento mediante capital propio y modificar los incentivos para la distribución de dividendos”, propuso el FMI.
5) Fortalecimiento de los impuestos especiales. De acuerdo con el FMI, la adopción de un sistema tributario mixto —que combine impuestos especiales específicos con impuestos según el valor— para el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas, con un mayor énfasis en los impuestos especiales específicos y una estructura simplificada por valor, podría corregir de manera más efectiva las fallas del mercado relacionadas con el consumo, eliminar los subsidios implícitos y aumentar la recaudación de ingresos.
Según calculó el organismo, las actualizaciones por inflación de los impuestos especiales sobre combustibles y tabaco podrían aportar el equivalente al 0,5% del PBI.
El FMI pidió eliminar impuestos “distorsivos”
Luego de estas reformas, consideró el FMI, el Gobierno tendría espacio para eliminar otros impuestos calificados como distorsivos. Entre ellos, mencionó especialmente a las retenciones, que el equipo económico ya avisó que se recortarán.
“Se debe priorizar la reducción progresiva de los impuestos a las exportaciones, especialmente de los principales productos agrícolas de la Argentina (soja, trigo y maíz), y la eliminación de los impuestos a las transacciones financieras”, afirmó.
En esa línea, el FMI estimó que una reducción del 1% en los impuestos a la exportación de soja y sus derivados, en comparación con otros cultivos, generaría un aumento de aproximadamente el 0,5% en la producción, las exportaciones y la superficie cosechada de soja.
“La eliminación de los impuestos a la exportación podría incrementar las exportaciones de oleaginosas y cereales, tanto crudos como procesados, en alrededor del 10%, lo que aumentaría los ingresos anuales en divisas en aproximadamente US$5000 millones e impulsaría el PIB en aproximadamente 0,4 puntos porcentuales”, agregó el documento.





